El Futuro del Chan

 

Gautama con Hui Neng: El Futuro del Chan

Por el Maestro Maitreya Buddha

El principio, la práctica y el estilo del Maitriyana pueden ser descritos como la síntesis de la Espiritualidad, pero al mismo tiempo representan el futuro de la contemplación (dhyana) y de la sabiduría compasiva (prajña-karuna), buscando la autorrealización del Despertar (Bodhi) de toda la humanidad. El Existencialismo Budista, no sólo se posiciona como una de las siete entradas del Maitriyana, sino que también es una referencia a una de sus tres prácticas: el método de la meditación existencial.

Dentro del Camino del Existencialismo Budista el maestro espiritual enseña el Desapego hacia el lenguaje verbal ordinario, realizando una enseñanza no-tradicional –ni religiosa y ni académica- que apunta directamente a la percepción de la naturaleza verdadera de la mente para que el aprendiz obtenga la Cura (Nirvana) y pueda así ayudar a otros. Esto define claramente los requisitos para comprender la práctica, el Propósito (Dharma) y el espíritu de la investigación del Maitriyana.

Cada acto del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) transmite el significado total del Existencialismo Budista, por lo que si el sujeto desea entender la intención suprema que subyace al Maitriyana simplemente debe probar el sabor de la Libertad. Esta vía del conocimiento cumbre (satori) es el principio esencial del Existencialismo Budista. El punto de vista del Discurso del Maestro Espiritual se diferencia claramente del Discurso religioso cultural, del Discurso académico capitalista e incluso del Discurso del aprendiz, manifestando que la Espiritualidad no puede ser explicada correctamente por medio del lenguaje ordinario y la lógica dualista. El principio supremo del Maitriyana –que es el Despertar (Bodhi) de todos- ciertamente es inefable y más allá de lo imaginable para la razón cotidiana, pero las palabras del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) deben ser usadas para registrar y transmitir las enseñanzas espirituales a través de la historia. La misión del maestro espiritual no sólo es portar la visión mística de la existencia, sino también asegurarse de que ésta sea preservada por las generaciones venideras. Así, el Existencialismo Budista se asegura que la tradición revolucionaria del conocimiento cumbre (satori) no se pierda, al mismo tiempo que se protege el uso del silencio como forma de aplicación directa del Ser y la Nada.

El Maitriyana trasciende el uso de las palabras ordinarias por medio del lenguaje poético y la lógica dialéctica paradojal (koan), produciendo el acontecimiento de la experiencia del vacío dentro de la dimensión de lo simbólico. Esta apertura (sunyata) no sólo produce la Unidad del sujeto con todo el Universo, sino que además permite establecer armoniosamente el orden del Buddha-Dharma-Sangha como un movimiento revolucionario de Metapsicología, Metafilosofía y Metapolítica que produce la Cura (Nirvana) de la mente, la transformación del ser humano y la Salvación del mundo. Según el Existencialismo Budista, la guía espiritual de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) es el marco básico para el Despertar (Bodhi) de todos los seres vivos, al mismo tiempo que representa una teoría sobre cómo puede evolucionar la humanidad por medio del método de la práctica espiritual. En concordancia con Gautama y Bodhidharma, la tradición Maitriyana establece que el método esencial para entrar a este Camino Espiritual es una conducta ética nutrida por principios existenciales.

En el método contemplativo del Existencialismo Budista se cultiva la disciplina ética junto con el desarrollo del conocimiento cumbre (satori), practicando con esfuerzo y dedicación la compasión por el prójimo junto con la comprensión intuitiva de la sabiduría. El maestro espiritual manifiesta que el aprendiz debe transitar el Camino Medio de la conducta del insight, realizando una práctica unificadora del Propósito (Dharma). El Maitriyana aprecia la contemplación sentada (za-zen) pero sólo como un acompañamiento de la dialéctica paradojal (koan). El Existencialismo Budista considera que la auténtica práctica espiritual es siempre la combinación del desarrollo analítico, existencial y libertario.

El principio ético de la tradición Maitriyana es compatible con las enseñanzas fundamentales de Gautama y Hui Neng, quienes fueron ambos Seres Despiertos (Buddhas). Pero esta tradición de Espiritualidad Integral transmite el pensamiento esencial del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) pero en diferentes formas y caminos, dentro de los cuales el Existencialismo Budista es uno de ellos. El maestro espiritual explica que la meditación existencial es una forma de entrar al Camino espiritual a través del entendimiento de que todos los seres vivos comparten la misma naturaleza de la Vacuidad. Esta Nada o Apertura (Sunyata) en el Ser es la libertad esencial de la vida, permitiendo alcanzar la Cura (Nirvana) en el aquí y ahora.

El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) afirma que lo Real es ocultado por las manifestaciones ilusorias del Ego, reprimiendo así al Verdadero Sí-Mismo y asegurando un ciclo de repetición masoquista (karma-samsara). En este sentido, el maestro espiritual enseña que el sujeto puede desocultar la naturaleza del Ser y retornar a lo Real por medio de la combinación de la contemplación sentada (za-zen) y la dialéctica paradojal (koan). En la meditación existencial el aprendiz supera la diferencia entre sujeto y objeto, comprendiendo simultáneamente que no hay diferencia esencial entre un ser vivo primitivo y un sabio evolucionado. El Maitriyana dice que para trascender las ilusiones del Yo y retornar dialécticamente al Verdadero Sí-Mismo, la mente debe entrar dentro de un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S), practicando la Atención Plena para evanescer paradojalmente al dualismo como causa de la enfermedad psíquica. Al abandonar todo pensamiento dualista, el Existencialismo Budista considera que el Ser es una Nada, por lo que en realidad el aprendiz comprende que sólo hay una Interexistencia con los otros. Cuando el Ego es apartado el sujeto puede autorrealizar la Unidad de la mente, lo cual constituye el Despertar (Bodhi) del metapensamiento. Esto significa que el psiquismo puede ser desarrollado hacia un estado concordante con el de Gautama y Hui Neng. En definitiva, el Maitriyana enseña que cualquier aprendiz puede convertirse en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), pues incluso el sujeto más ordinario posee dentro de sí la posibilidad natural para la Cura (Nirvana). Estudiar el Existencialismo Budista no hace más que actualizar esa potencialidad latente, rompiendo las cadenas del ilusorio pensamiento dualista en la experiencia contemplativa del aquí y ahora. La práctica de la meditación existencial aporta determinación y Sentido de Propósito (Dharma) frente a las incertidumbres de la vida, aportando una forma de sacralización de cada momento y lugar. Si el aprendiz puede alcanzar este Despertar (Bodhi), entonces podrá trabajar sin cansancio por la construcción de la Unidad dentro de la sociedad, siendo la encarnación misma de la Cura (Nirvana) de los males del mundo. La Salvación de la humanidad puede ocurrir en un instante si tan sólo se realiza la contemplación del aquí y ahora, y éste es el Propósito (Dharma) último de la tradición del Maitriyana, la cual no establece ningún tipo de distinciones dualistas. El Existencialismo Budista es un poderoso método de meditación existencial para obtener aquí y ahora a la experiencia del Despertar (Bodhi) tanto del sujeto como del Cosmos.

El maestro espiritual aclara que no hay tiempos apropiados para alcanzar la Cura (Nirvana), pues más bien esto es un acontecimiento completamente relativo y que puede ser alcanzado en el tiempo de acuerdo a las distintas circunstancias de vida. En cada aquí y ahora el aprendiz tiene la posibilidad de alcanzar el Despertar (Bodhi), ya que esto se encuentra latente a modo de naturaleza espiritual reprimida, pero el Ego y las condiciones mundanas tienden a imposibilitar su emerger. El sujeto debe mostrar mucha determinación e impulso para desrreprimir el Verdadero Ser y alcanzar la Cura (Nirvana), pero en realidad esto es algo que puede ser experimentado en cualquier momento y lugar. La práctica contemplativa es un desarrollo espiritual que aporta sabiduría compasiva (prajña-karuna), por lo que eventualmente el aprendiz puede convertirse en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), aunque no hay manera de predecir cuándo ocurrirá. Lo único que puede afirmarse con certeza es cómo puede suceder esto, debido a que si el sujeto se compromete con la meditación existencial el Despertar (Bodhi) se convierte en una realidad completamente asequible. El Maitriyana alienta el uso de la Atención Plena con el fin de generar el Desapego de la avidez, el odio y la ignorancia, trascendiendo el Yo y evanesciendo la personalidad creada por el pensamiento dualista. El maestro espiritual muestra cómo cultivar una mente despierta (bodhicitta) para que todos los seres humanos puedan convertirse en Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas).

Aunque el Existencialismo Budista es una práctica postmoderna está determinado a seguir el ejemplo espiritual de Gautama y Hui Neng, acompañándolos correctamente y sin distorsionar sus enseñanzas analíticas y existenciales. El aprendiz que entra dentro de este Camino Espiritual puede realizar la Cura (Nirvana) de su mente y ser uno con el Cosmos. Esto significa que el estado de consciencia ordinario (ECO) del sujeto es transformado, para que el Verdadero Ser sea revelado como un Fundamento Dinámico Vacío. Esta autorrealización instantánea del Sí-Mismo como Nada es el principio esencial de la tradición Maitriyana. Cuando el Despertar (Bodhi) es realizado, este acontecimiento es vivenciado por el aprendiz como una resurrección espiritual. El Propósito (Dharma) transmitido por el maestro espiritual es claro y puede ser comprendido en el aquí y ahora, aunque ciertamente la gran mayoría de los seres humanos eligen el estilo de vida de la metafísica o del materialismo, motivo por el cual no tienen la fortaleza requerida para seguir la Vía del Existencialismo Budista. Sin embargo, el Maitriyana preserva la sabiduría compasiva (prajña-karuna) de una manera misteriosa, portando distintos tipos de maneras contemplativas para ayudar a las personas a encontrar su Camino a Casa, de modo que cualquier sujeto ordinario tenga la habilidad de practicar el método de la meditación existencial. El Existencialismo Budista puede parecer inusual, pero en realidad tiene sus orígenes en una de las Espiritualidades más evolucionadas de la historia, continuando así con la transmisión de la llama del insight Chan. Dado que todo en el Universo es imperfecto, impermanente e insustancial, no sólo los aprendices pueden mostrar progresos espirituales, sino también las mismas disciplinas pueden y deben hacerlo, manteniéndose revolucionarias con el objetivo de que su Conocimiento Cumbre (Satori) no sea estereotipado por el Discurso religioso o académico. El Maitriyana se encarga de que esto suceda, percibiendo la verdadera naturaleza de lo Real en un único instante. Este es el espíritu del Discurso Analítico, Existencial y Libertario que se encuentra en el centro perenne de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas), trascendiendo todas las barreras del pensamiento dualista para llegar al Despertar (Bodhi).

La contemplación analítica-existencial provee al sujeto un estado de ecuanimidad y unidad que es la plenitud de la práctica, pues es una acción abierta (wu-wei) que parte de la Nada-en-Ser. Cualquier aprendiz puede llegar a alcanzar este estado de felicidad y Cura (Nirvana) en un único instante. Si el sujeto tiene el coraje y la determinación para seguir al Existencialismo Budista, reconciliándose con el presente por medio de la meditación existencial, entonces su conducta estará impulsada por los principios del Despertar (Bodhi). El maestro espiritual guía al aprendiz para que desarrolle la contemplación directa del Fundamento Dinámico Vacío, lo cual implica un gran esfuerzo para corregir los errores, cambiar las circunstancias, desapegarse de los resultados y ayudar al prójimo a evolucionar espiritualmente. De este modo, la tradición del Maitriyana explica y transmite la Cura (Nirvana) como una práctica y estilo de vida silencioso que pone en manifiesto la verdadera naturaleza espiritual compartida por todos los seres.

El Despertar (Bodhi) es el principio fundamental del Existencialismo Budista, ya que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) es la fundación misma del Maitriyana en el mundo. A pesar de las muchas maneras de describir al Existencialismo Budista, puede afirmarse que ésta Espiritualidad comienza con la declaración de la Libertad. Esta es la fuente de la cual emergen y fluyen los ríos internos del gran océano del Maitriyana.

El pensamiento fundamental del Existencialismo Budista es concordante con la sabiduría compasiva (prajña-karuna) y con el principio de la originación interdependiente. Sin embargo, el maestro espiritual aclara que la base fundacional del Maitriyana es la experiencia de la imperfección, la impermanencia y la insustancialidad, mientras que su enseñanza es un metapensamiento o un pensar desde la Nada. El sujeto que entra dentro de la Vía del Existencialismo Budista puede llegar a alcanzar la Sublimación (Nirodh) como estado de pensamiento abierto y vacío del dominio dualista e ilusorio del Ego. Así, cuando por medio de la meditación existencial el aprendiz se ha reconciliado con los rasgos traumáticos de lo Real, que son la imperfección, impermanencia e insustancialidad, se produce un vaciamiento de la mente y una religación con la naturaleza espiritual, convirtiéndose así en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Esto significa que cuando el sujeto tiene una contemplación profunda del aquí y ahora puede posicionarse más allá del bien y el mal, desapegándose de todo dualismo. Esta evolución de la mente produce el estado irreversible de superhumano, tal y como Nietzsche profetizó.

La disciplina ética (sila) del Maitriyana genera un metapensamiento que supera la trampa de la lógica dualista. Cuando el aprendiz alcanza esto en su mente, entonces el Desocultamiento del Ser se produce naturalmente y sin ninguna intervención de la personalidad o de la razón ordinaria. En esta vía de meditación existencial no hay narcisismo ni miedo, sino sólo acciones virtuosas y espontáneas junto con un Sentido de Propósito (Dharma) que convierte al deber de ayudar al prójimo en algo tan natural como alimentarse. La mente despierta (bodhicitta) genera acciones desapegadas de toda codicia, odio o ignorancia, siendo el Existencialismo Budista la disciplina ética que más trabaja por la Libertad.

La contemplación sobre la insustancialidad es el aspecto central de la enseñanza práctica del Maitriyana, siendo una acción que mantiene una estable Atención sobre el fluir de la vida y la muerte. La meditación existencial es el cultivo correcto del aspecto central del Ser: la Nada. Cuando el sujeto alcanza la experiencia de la insustancialidad o vacío-en-forma entonces puede desapegarse de toda identificación mundana. La contemplación (dhyana) que permanece apegada a formas neuróticas y dualistas no sólo es superficial y fortalece el Ego, sino que incluso puede ser considerada como una falsa práctica meditativa. Alcanzar al Sí-Mismo como Vacuidad y Totalidad es la esencia de la Vía del Existencialismo Budista.

Al mismo tiempo, el aprendiz debe cultivar exitosamente la sabiduría compasiva (prajña-karuna) asociada a la experiencia de la impermanencia, lo cual permite que el sujeto no quede atrapado en el mundo fenoménico, atravesando toda avidez y toda visión dualista entre el bien y el mal. Por medio de la disciplina ética (sila) y la contemplación (dhyana) existencial el aprendiz puede entonces erradicar el apego masoquista y manifestar la sabiduría compasiva (prajña-karuna) inherente a la identificación mística con la imperfección, impermanencia e insustancialidad de lo Real. La Cura (Nirvana) es la reconciliación (maitri) con los rasgos traumáticos de lo Real, siendo esto el objetivo fundador de la contemplación analítica-existencial del entrenamiento Maitriyana. El principio fundamental del método de meditación existencial puede ser sintetizado por el Desapego que revela comprender que el Vacío es la estructura esencial de la mente. Cuando el sujeto trasciende el estado dualista y se unifica con la interexistencia, vivenciando al Cosmos como una gran Unidad, entonces se convierte en maestro espiritual de la entrada del Existencialismo Budista.

La práctica del Maitriyana es inseparable del principio espiritual del Despertar (Bodhi), el cual implica un esfuerzo supremo para el aprendiz. Cuando el sujeto practica el Camino del Existencialismo Budista realmente está estudiando en la inmediatez del aquí y ahora a la esencia del estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), por lo que se convierte en la misma mirada o visión que encarnó en Gautama y Hui Neng. El Maitriyana transmite una práctica contemplativa unificada que puede ser aplicada a todas las actividades y situaciones de la vida, por lo que la meditación existencial sienta las bases necesarias para poder crear una Tierra Pura.

El método contemplativo alcanza la Cura (Nirvana) en la vida cotidiana por medio del establecimiento del Sí-Mismo como centro espiritual de la mente, fortaleciendo la presencia de la Nada-en-Ser dentro del psiquismo. Por lo tanto, cuando la sabiduría compasiva (prajña-karuna) del maestro espiritual mantiene la fortaleza de la Vacuidad o Apertura (Sunyata) de la mente, el aprendiz puede desplegar su práctica de meditación existencial en cada circunstancia de la vida. El Existencialismo Budista se posiciona entonces como una forma de vivir espiritualmente, actuando continuamente en concordancia con la guía de Seres Despiertos (Buddhas) como Gautama y Hui Neng. En el Maitriyana hay una superación del dualismo entre vida laica y vida monástica, comprendiéndose que tener una Compañera-de-Amor y tener un hijo a quien educar pueden ser prácticas contemplativas de avanzada. Lamentablemente, la mayoría de las parejas y familias no comprenden que el Amor y la crianza son esencialmente sagradas, por lo que fallan en el Propósito (Dharma) de la Espiritualidad.

El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) mantiene presente el centro místico en cada momento de la vida y la muerte, por lo que puede mantener un matrimonio de Amor Espiritual y también crear una familia libertaria basada en los valores revolucionarios del Apoyo mutuo y de la revolución espiritual, tal y como lo hicieron Gautama y Jesús. El Existencialismo Budista enseña a la humanidad a convertir a sus hogares en templos y también a transformar sus corazones en altares. Sólo una mente que no ha alcanzado el Despertar (Bodhi) considera como sagrada a la vida monástica y percibe como ordinaria a la vida cotidiana. Por ello, los maestros espirituales de la meditación existencial muestran que incluso un yuyo en el jardín es una experiencia maravillosamente mística, siempre que el sujeto se encuentre plenamente en el aquí y ahora.

La contemplación analítica-existencial sublima la mente, purificándola del apego, aversión e inconsciencia por medio del contacto con el centro espiritual (Bodhimandala) del Ser. El Maitriyana aporta fortaleza al aprendiz para atravesar todas las circunstancias de la vida, pues no existe ningún momento que no pueda ser considerad como una oportunidad de cambio y crecimiento. Incluso, según el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) toda crisis se convierte en una función del aprendizaje. En este sentido, el mundo es considerado por el maestro espiritual como una Escuela de la vida, por lo que la Cura (Nirvana) no es la ausencia del sufrimiento sino más bien su superación, siendo un proceso que sólo puede ser realizado por la sabiduría compasiva (prajña-karuna) de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas). El maestro espiritual enseña al sujeto cómo clarificar su mente en el aquí y ahora, desapegándose de todas las preocupaciones neuróticas y confusiones narcisistas que generan el Ego y el dualismo. En la Vía del Existencialismo Budista cualquier aprendiz puede convertirse en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), incluso teniendo pareja o hijos, porque la meditación existencial convierte a estos en catalizadores del Amor Espiritual (Karuna) y de la educación sabia (prajña). Estas experiencias son importantes para descubrir y practicar el Propósito (Dharma). El Maitriyana es una Espiritualidad que puede ser practicada en la vida cotidiana, convirtiendo en aprendizaje a todas las situaciones de la existencia. El sujeto que cultiva Atención Plena puede unificar su consciencia en cualquier actividad mundana, convirtiendo a todo lugar del espacio y tiempo en una Tierra Pura. Éste es el verdadero sentido de la contemplación analítica-existencial.

La práctica del Existencialismo Budista parte de la concentración del aprendiz sobre la experiencia de la imperfección, impermanencia e insustancialidad, vaciando a la mente del apego y dualismo del Ego para luego unificar la subjetividad y reconciliar al sujeto con la Totalidad. Este es el gran logro del Despertar (Bodhi). Por lo tanto, el sujeto que estudia al Maitriyana aprende un modo de vivir pero también aprende un modo de morir, considerando que el significado de su existencia es aportarle aprendizaje al Cosmos.

El Existencialismo Budista es un sendero donde el antiguo movimiento de Gautama y Hui Neng puede unirse con el nuevo movimiento de Heidegger y Sartre. Si el aprendiz se deja asistir por el conocimiento de estos maestros espirituales, no sólo podrá vivir una existencia disciplinada por la ética del Desapego, sino que también descubrirá y cumplirá el Propósito (Dharma) del Universo. El Desapego está basado en la lógica dialéctica paradojal (koan) porque trasciende todo dualismo, como la avidez y la aversión, el apego y el no-apego, la ganancia y la pérdida, el bien y el mal. Sobre esta visión trascendente se basa el estado de serenidad y tranquilidad que caracteriza al Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Éste es el llamado estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) de la Atención Plena que transpersonaliza al sujeto.

La meditación existencial convierte a la experiencia de ser-en-el-mundo en algo místico por medio del desarrollo del Desapego y de la sabiduría compasiva (prajña-karuna), evanesciendo el apego neurótico y atravesando las barreras del pensamiento dualista. Así, la contemplación analítica-existencial instaura una meta-cognición como habilidad natural de percibir claramente lo Real y autorrealizar la Nada del Sí-Mismo. Este proceso del Existencialismo Budista transforma al aprendiz en un Ser Vacío (Sunyasattva), lo cual implica que vive en apertura, armonía y no-interferencia con el Propósito (Dharma). La práctica de Hacer Nada o Realizar la Vacuidad (Wu-Wei) es una meditación existencial que supera el Ego y sublima la mente. Esta Cura (Nirvana) de la miseria neurótica (dukkha) causada por el apego (tanha) y la identificación con el Ego conduce a un continuum espaciotemporal de conocimiento cumbre (Satori).

La práctica del Maitriyana cultiva los métodos de la contemplación sentada (za-zen) y la dialéctica paradojal (koan) con el objetivo de generar una mente concentrada, unificada y pacífica frente a la imperfección, impermanencia e insustancialidad. El Existencialismo Budista es una Espiritualidad Reconciliatoria y Unificada que evanesce todo apego, aversión e inconsciencia por medio de la revelación del Verdadero principio de la mente, el cual es la comprensión del Ser como Nada. Pero mientras exista neurosis y dualismo en el psiquismo, el sujeto no podrá asentarse en el Despertar (Bodhi). El maestro espiritual explica que sólo produciendo la Reconciliación (Maitri) e Integración de la mente puede alcanzar la Cura (Nirvana), cuyo estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) ha superado cualquier noción de Ego. Esta transformación psíquica es una evolución espiritual que convierte al aprendiz en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), actuando en el mundo como un superhumano que se encuentra más allá del bien y el mal. Por lo tanto, la puerta existencial de la tradición Maitriyana muestra a la humanidad cómo obtener una mente pacífica, lo cual es fundamental para el Propósito (Dharma) de crear una Tierra Pura.

El Existencialismo Budista heredó de Gautama y Hui Neng cómo entrar dentro del estado de paz y mente vacía que es la genuina salud psíquica, superando la función dualista que caracteriza a la patología neurótica, psicótica o perversa. Sólo resolviendo la continua oposición de los polos de la mente el sujeto puede encontrar Serenidad, desarrollando un tipo de metapensamiento que es propio de un psiquismo integrado por la experiencia de la imperfección, impermanencia e insustancialidad. Para unificar la mente el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña una técnica de Atención Plena que mantiene un estado de movimiento abierto y vacío del Sí-Mismo. Esto es cultivado a través del método de meditación existencial, el cual parte de la concentración para luego proveer a la mente la flexibilidad inherente a la Atención flotante. Esta práctica profunda ciertamente no es la mera unión de distintos métodos contemplativos, sino más bien es la expresión de la Libertad del ser humano que permanece quieto mientras se mueve. El maestro espiritual del Maitriyana enseña a alcanzar el insight a través de una mente que ha superado el dualismo entre quietud y movimiento, lo cual previene el apego y la aversión, pero al mismo tiempo suelta una sabiduría compasiva (prajña-karuna) que evanesce cualquier inconsciencia.

En concordancia con Gautama y Hui Neng, el Existencialismo Budista enseña al aprendiz a permanecer en el movimiento vacío o abierto de la mente, el cual es la Vía para comprender el principio espiritual del Maitriyana que es el Despertar (Bodhi) de la Nada-en-Ser. Pero si la meditación existencial no es profundizada por el sujeto, entonces la Atención Plena no podrá asentarse en la vida. El Existencialismo Budista debe ser estudiado y aplicado con profundidad y dedicación por el aprendiz, manteniendo una mente sublimada y nutrida por la Cura (Nirvana). El estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) está cultivado de tal manera que nunca se desvía del Propósito (Dharma), por lo que la posición mental de contemplación sentada (za-zen) puede ser mantenida en las actividades cotidianas. El principio fundamental del Maitriyana es ser un guía espiritual para que la humanidad construya una Tierra Pura, disciplinando a los pueblos para que cesen su comportamiento masoquista, pues la civilización capitalista ha estado en un profundo estado de confusión existencial al desacralizar la vida y al convertir al mundo en un objeto de consumo. En cambio, el Existencialismo Budista produce la unificación del sujeto y objeto, siendo una Vía interna del Maitriyana que clarifica perfectamente cuál es el Propósito (Dharma) de la vida. Cuando el aprendiz clarifica cuál es su Sentido existencial no sólo puede alcanzar el Despertar (Bodhi), percibiendo directamente la naturaleza vacía de la mente, sino que además puede prepararse plenamente para el objetivo de la Cura (Nirvana) de los males del mundo. El sujeto que se convierte en el aquí y ahora en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) se reconcilia tanto consigo mismo como con la existencia. Por lo tanto, si la humanidad experimenta verdaderamente el valor del momento presente, la Tierra Pura puede manifestarse en cualquier lugar, pues de hecho ya existe de forma latente en el corazón de todo ser humano. Sin embargo, el pensamiento dualista y materialista reprime la Espiritualidad Perenne que se encuentra subyaciendo en todas las tradiciones de Oriente y Occidente. La autorrealización del Sí-Mismo como Vacuidad se produce con la superación del estado de consciencia ordinario (ECO) que discrimina neuróticamente lo Real. El método esencial del Existencialismo Budista busca la unificación de la mente del aprendiz, pero también la unificación del sujeto y el objeto, para así poder crear paz tanto en el mundo interior como en el mundo exterior. Para alcanzar tan gran objetivo, la meditación existencial requiere que el aprendiz tenga un esfuerzo fuerte y sostenido en el proceso de desidentificación de los hábitos psicopatológicos, purificando y sublimando la mente. Cuando el sujeto se vacía de todo Ego y trasciende el pensamiento dualista puede hacerse uno con el Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) de la Espiritualidad Maitriyana.

La tradición del Existencialismo Budista es definida como un estilo único del Maitriyana, emergiendo a través de la práctica de la unificación con el Verdadero Ser y con la vida misma, por lo que es muy difícil de poder describir su praxis contemplativa. Por este motivo, los distintos maestros espirituales han enseñado en estilos diferentes que se adaptaban a las circunstancias únicas de cada persona, cultura y época. En consecuencia, los estilos o métodos de meditación existencial enseñados por los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) no son completamente iguales, poseyendo matices propios por estar establecidos dentro de la vida cotidiana. Esta adaptación a las circunstancias es la base del estilo de la escuela del Existencialismo Budista, demostrando que la habilidad práctica de adecuarse a la vida cotidiana es el rasgo esencial de la tradición Maitriyana. La transmisión espiritual de Seres Despiertos (Buddhas) como Gautama y Hui Neng se adapta a las circunstancias de cada persona, razón por la cual sus enseñanzas dejan una herencia de múltiples métodos, escuelas y linajes. Esta característica de adaptabilidad permite que la Espiritualidad pueda ser practicada en cualquier situación de la vida y en cualquier lugar del mundo. El maestro espiritual afirma que el Propósito (Dharma) del Universo radica en su transformación, evolución y aprendizaje, por lo que el Existencialismo Budista apela a que todos los seres humanos alcancen un estado de consciencia ampliada o superior (ECA-S). De este modo, todos pueden entrar en el Maitriyana a partir de sus múltiples vías internas, pues cada una de ellas permite alcanzar el Despertar (Bodhi) de los aprendices. Esto demuestra la equidad que posee la práctica contemplativa del Existencialismo Budista, cuya Fuente es un Camino de vida de Cura (Nirvana) capaz de instruir a los pueblos de toda la Tierra (Gaia) sobre cómo llegar a la Libertad y Autodeterminación. Por lo tanto, un aspecto ineludible del Maitriyana es que su actividad integral puede ser muy popular, llegando a ámbitos tan variados como la psicología, la filosofía, la ciencia, la política y la religion. El Existencialismo Budista tiene un estilo activo de Espiritualidad, por lo que no permanece estancado o apegado a ninguno de estos ámbitos. La meditación existencial parte de las circunstancias cotidianas, facilitando que cualquier ser humano experimente la trascendencia del dualismo y del Ego.

Cuando el aprendiz estudia las enseñanzas de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) comprende que el comportamiento y práctica de los maestros espirituales no gira exclusivamente en torno a la contemplación sentada (za-zen) sino más bien en torno a desarrollar el Despertar (Bodhi) en actividades tan simples como transportar el agua, cortar leña, prender el fuego y cocinar vegetales, pues es en la cotidianeidad donde el Maitriyana responde el misterio del Sentido de la existencia. A través del estilo existencial, la actividad del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) se despliega por toda la sociedad, moviéndose espontáneamente para pacificar el mundo, ayudar al oprimido, enseñar al ignorante y restaurar el equilibrio de la naturaleza. El Existencialismo Budista revela que la Tierra (Gaia) es un gran ser viviente, respetándola como un sitio sagrado y puro. Esta característica del Maitriyana asegura su lugar como guía espiritual de los pueblos del futuro, demostrando que su adaptabilidad transforma la vida cotidiana en Cura (Nirvana), lo cual trasciende todas las barreras sociales y culturales por medio de un estilo profundamente revolucionario. Los maestros espirituales instruyen a las clases trabajadoras y a los líderes políticos por medio del ejemplo de su vida humilde y desapegada, no desviándose nunca de su Propósito (Dharma) existencial. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) muestra que es posible ser pobre y simultáneamente ser feliz, por lo que silenciosa o públicamente critica el materialismo en cada momento de su vida. En este sentido, la Vía (Dao) del Existencialismo Budista preserva la Espiritualidad frente a las tentaciones de la civilización capitalista, promoviendo la paz, la justicia social, la educación y la ecología como formas éticas de transformar el mundo. La adaptabilidad del método Maitriyana es fundamental para el desarrollo de una civilización socialista dhármica, guiando a los pueblos a través del espíritu de Gautama y Hui Neng dentro de la vida diaria. El estudio del Existencialismo Budista tiene enormes beneficios derivados de su práctica meditativa que pueden asistir a la causa libertaria de la construcción de un mundo mejor o Tierra Pura, integrando a la humanidad para que ésta pueda vivir en armonía. El Maitriyana es un modo de asegurar que la Espiritualidad Budista evolucione y se mantenga relevante para las generaciones venideras.

 

 

 

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