Teoría del Budismo Purna

Budismo Purna

Fundamentos históricos de la Espiritualidad Maitriyana como Vía Reconciliadora e Integradora

Por Maestro Maitreya Samyaksambuddha

 

“En el Universo no hay dos vehículos, ni mucho menos tres.”

Siddharta Gautama

 

Para poder plantear la existencia de una Nueva Vía o Vehículo Budista no sólo es necesario ser un genuino maestro espiritual sino que también se debe tener un Conocimiento Completo e Integrador del Budismo. Éste estudio abarcativo es la teoría del Budismo Purna (Purnayana) que realiza la Espiritualidad Maitriyana como Vía de la Reconciliación, pues antes de establecer una Unidad entre la Espiritualidad Budista y la Sabiduría Occidental primero debe quedar clarificada la Unidad dentro del propio Budismo, el cual se ha caracterizado por poseer múltiples formas de entender a sus Vías. El entendimiento completo de las distintas vías budistas es el Budismo Purna.

El Maitriyana, llamado Cicheng en chino y Jijo en japonés, puede ser considerado como la forma más evolucionada de la Espiritualidad Budista, reconciliando al Theravada, al Mahayana y a la Sabiduría Occidental bajo una denominada Tercera Vía. Esto se debe a que antiguamente han existido alrededor de veinte subdivisiones del Budismo, las cuales fueron el origen de la división entre el Hinayana y el Mahayana, cuyas modalidades del pasado fueron lideradas por el Sthaviravada (enfocados en los ascetas convertidos en monjes) y el Mahasánguika (enfocados en el pueblo común). Al mismo tiempo, el Mahayana contemporáneo tiene sus propias divisiones internas, ya que han existido escuelas como el Madhyamika, Yogacara, Chan, Avatamsaka, Tierra Pura, Tien-tai, Tendai, Nichiren, Vajrayana y muchas otras más. Estas divisiones no implican necesariamente conflicto, sino que muchas veces fueron producto de nuevos desarrollos. El problema emerge obviamente cuando hay desacreditación mutua entre escuelas y linajes.

Ahora bien, plantear la existencia de una Tercera Vía es algo introductorio y superficial, porque en realidad no condice con las verdaderas enseñanzas budistas, cuya clasificación de enseñanzas (panjiao) fue mucho más compleja que la ilusoria división académica entre Hinayana, Mahayana y Vajrayana. Por ello, durante el período primitivo correspondiente a la primera enseñanza de Siddharta Gautama ya existían múltiples senderos que no corresponden con la clasificación académica y social conocida vulgarmente. Una de las pruebas irrefutables de la existencia de múltiples Vías o Vehículos (Yanas) emerge del propio Canon Pali, en tanto que en textos como el Anguttara Nikaya el mismo Siddharta Gautama afirmó implícitamente que hay tres Vías:

  1. Samyaksambuddha-yana
  2. Pratyekabuddha-yana
  3. Svaraka-yana

A pesar de que nunca se realizó una sistematización de estas tres Vías dentro del Canon Pali, el estudio profundo de esta obra demuestra claramente que la primera Vía es el Vehículo de los Autoiluminados (Samasambuddhas) que están socialmente comprometidos con enseñar a otros su Verdad, guiando espiritualmente a sus discípulos hacia la Cura (Nirvana); la segunda Vía es el Vehículo de los Autoiluminados que son Seres Despiertos Solitarios (Paccekabuddhas) y que no enseñan a los demás, sólo guiando a través de su conducta buena y apropiada (abhisamacarikasikkha), pues no tienen maestría sobre los frutos espirituales (phalesu vasibhavam); y la tercera Vía es el Vehículo de los discípulos iluminados (Arahants).

Ésta división esotérica de niveles espirituales fue el primer modelo de Budismo Purna. Según esta perspectiva primigenia, es ilusoria la división entre aquellos que buscan el Despertar (Bodhi) por sí mismos y aquellos que lo buscan en la guía de un maestro espiritual. Por ello, Siddharta Gautama afirmó posteriormente en el Sutra del Loto que no hay dos vías ni mucho menos tres sino sólo un Vehículo Único (Ekayana), el cual claramente es el Camino del Samasambuddha, pues esta reconciliadora Vía primera es la integración del paccekabuddhayana con el arahantyana, siendo el antecedente histórico más antiguo e importante del Maitriyana.

Con respecto a la visión del Mahayana, la Unidad transmitida por el Maitriyana parte de uno de los principios más esenciales del Budismo enseñado por Siddharta Gautama y otros maestros espirituales posteriores. Este principio de Unidad y Reconciliación se encuentra bajo una lógica dialéctica-paradojal, por lo que es llamado como No-Dos. En este sentido, el Maitriyana puede ser llamado la Vía (Dao) del No-Dos. Precisamente, un precursor del Maitriyana como No-Dos es el Sutra del Corazón, el cual afirma que la forma y el vacío no son diferentes, por lo que la Maya y el Samsara no son diferentes entidades con respecto al Absoluto y el Nirvana. Otro precursor es el Sutra de Vimalakirti, afirmando que la puerta dhármica de la No-Dualidad es la experiencia de una Vacuidad Absoluta que trasciende a los polos opuestos de la mundaneidad, como el bien y el mal, la verdad y la mentira, lo correcto y lo incorrecto, el placer y el dolor, lo abstracto y lo concreto. El objetivo final de la Espiritualidad Budista es alcanzar la unificación de las polaridades, experimentando el sustrato vacío del Ser de donde emergen o se disuelven todas las dualidades. Por lo tanto, sin la experiencia de la Vacuidad (Sunyata) los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) no podrían lograr la unión de lo infinito con lo finito en la interexistencia de todos los seres. La literatura del prajñaparamita enfatiza que la autorrealización de la Vacuidad es lo que permite el desarrollo de la espontaneidad y compasión infinita del maestro espiritual. La cualidad singular de la mirada del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) radica en el Desapego del dualismo, que es el insight profundo inherente a la integración de Ser, Vacío y forma. En cuanto a la Espiritualidad China, ésta también tiene un precursor de la idea del No-Dos en la fusión entre Li y Shih, lo cual se expresa en el principio de la mente como Talidad y Cambio. En el maestro espiritual la visión de la existencia y de la no-existencia existen en una manera armoniosa, por lo que se descubre la interdependencia entre lo oculto y lo revelado. Aquí, el Ser y el Vacío son No-Dos, fusionándose completamente en una gran Unidad dentro de la cual lo Real y lo ilusorio se reflejan y penetran mutuamente.

A partir de esta lógica dialéctica-paradojal, el segundo esquema precursor del Maitriyana fue el Budismo Ekayana (Vehículo Único) que aparece en algunos Sutras del Canon Mahayana. En el siglo I y II d.C. los debates y conflictos entre las escuelas budistas conservadoras y las progresistas llegaron a un nivel significativo, por lo que se popularizó el Budismo Ekayana (Vehículo Único) que Siddharta Gautama enseñó al final de su vida a partir de la idea del Sammasambuddhayana, siendo propuesto como un Camino que puede ser seguido por todas las personas, ya que se reconoce que todas las escuelas budistas pertenecen al Camino Reconciliador (Maitriyana) que es la experiencia del Despertar (Bodhi), por lo que se las conserva como diferentes métodos o estrategias para alcanzar un mismo Propósito (Dharma), dependiendo su utilización tanto de las capacidades personales del aprendiz como de las circunstancias socioculturales donde se encuentra el sujeto. Por lo tanto, al igual que el Maitriyana, el Budismo Ekayana (Vehículo Único) es un Camino inclusivo que abraza a todos los estudios y prácticas espirituales, reafirmando la dignidad de todas las escuelas budistas sin mostrar ningún favoritismo. Esta idea reconciliadora ha influenciado enormemente a textos canónicos del Mahayana como el Lankavatara Sutra, el Avatamsaka Sutra, el Lotus Sutra, el Shurangama Sutra, el Srimaladevi Simhanada Sutra, el Sraddhotpanna Sutra, el Mahayana Mahaparinirvana Sutra, el Vajrasamadhi Sutra, el Mahābherīhāraka-parivarta y el  Samdhinirmocana Sutra. A partir del estudio de estos Sutras, el Budismo Ekayana (Vehículo Único) se revela como un claro precursor del Maitriyana, desarrollando sus perspectivas de Metapsicología, Metafilosofía y Metapolítica respectivamente a partir del análisis incisivo del Lankavatara Sutra, de la grandeza fenomenológica del Avatamsaka Sutra y de la profundidad revolucionaria del Sutra del Loto. El Budismo Ekayana (Vehículo Único) busca el desarrollo espiritual de la naturaleza búdica (Buddha-dhatu) o mente luminosa (pabhassara citta) que es la semilla del Despertar (Tathagata-garbha) encontrada potencialmente en todos los seres humanos y que debe ser cultivada o actualizada a través de la disciplina ética y la práctica contemplativa. En concordancia con el Maitriyana, el Budismo Ekayana (Vehículo Único) es la síntesis de las enseñanzas acerca de la mente despierta (bodhicitta): siendo una totalidad orgánica que produce la reconciliación (maitri) de cualquier oposición o contradicción entre el Hinayana y el Mahayana. La realización de esta Unidad no puede ser alcanzada por una búsqueda intelectual, sino más bien por un viaje de práctica espiritual que no percibe una diferencia fundamental entre un monje y un laico, ya que en ambos se encuentra de igual manera el potencial para la Cura (Nirvana). Más allá de que el Mahayana ha desarrollado diferentes escuelas internas, como el Madhyamika y el Yogacara, el Budismo Ekayana percibe que sus textos sagrados buscan unir y encauzar las diferentes enseñanzas espirituales dentro de un Dharma Supremo. Sin embargo, este proceso de unificación no plantea un Vehículo Único en práctica y teoría, pues en realidad se afirma que el Vehículo de la experiencia del Despertar (Bodhi) –o Samasambudhayana– es realmente el único Camino. Por ello, en Japón el Maestro Nichiren concluyó que la enseñanza máxima de Gautama Buddha es el Sutra del Loto precisamente porque es en este cuerpo de sabiduría donde más se expresa fielmente el Budismo Ekayana, el cual considera que cada una de las Vías budistas no son más que diferentes formas de llegar a una misma meta que es la Cura (Nirvana), guiando a las personas de acuerdo a su propio nivel de comprensión y tipo de cultura. Precisamente, Siddharta Gautama enseñó todos los distintos Yanas para liderar a la humanidad hacia el entendimiento supremo.

Al conservar las básicas enseñanzas del Sutra del Loto dentro de sí mismo, el Maitriyana es el conjunto de los ideales más profundos, concibiendo la práctica espiritual de una manera perfectamente integrada para así poder revelar la esencia reconciliadora de la Verdad a todos los pueblos del mundo. Esta Espiritualidad Suprema es capaz de liderar a la humanidad desde la división, discordia y conflicto hacia la unidad, armonía y paz. El Maitriyana es un movimiento espiritual en linaje directo con Siddharta Gautama y otros maestros espirituales fundadores de escuelas, trabajando siempre por la paz mundial, la justicia social, la educación y la ecología. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) comparte sus enseñanzas a todos, guiando a los pueblos hacia la Salvación. Por ello, el Camino del Maitriyana es abarcativo e integrador, abrazando múltiples estudios y prácticas por reconocer la interconectividad que subyace a toda diversidad. El Maitriyana porta la llama del Budismo Samasambudhayana y Ekayana (Vehículo Único) debido a que estudia y practica las enseñanzas de todas las tradiciones espirituales, reconociéndolas como distintos medios para alcanzar la Cura (Nirvana). Aunque el núcleo del Maitriyana es la Espiritualidad Budista, ciertamente se combinan conceptos de la sabiduría de otros caminos espirituales. Esto significa que se establece una integración espiritual como forma de realizar conexiones profundas con toda la humanidad, reconociendo la naturaleza búdica que está presente en el prójimo. El maestro espiritual enseña al aprendiz a percibir la Verdad Cósmica y Perenne dentro de la vida diaria, brindando la oportunidad de practicar un estilo de vida apoyado por los grandes Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas). Aquí el sujeto sólo puede sentir gratitud hacia la existencia, pues su mente ha sido purificada, sublimada y puesta al servicio del bien común, transitando una Vía conectada con la Verdad Universal.

En concordancia con el Sutra del Loto, puede afirmarse que el Maitriyana posee los Sutras predicados más difíciles de creer y los más difíciles de comprender, volviendo Una a todas las enseñanzas proclamadas y reveladas anteriormente. Al igual que el Sutra del Loto, la Espiritualidad Maitriyana es un océano infinito dentro del cual se encuentran muchísimos ríos y arroyos, siendo un diagrama integrador y reconciliador de la Fuerza de vida que subyace a todos los seres del Cosmos. El Maitriyana incorpora dentro de sí mismo a todos los Sutras budistas, por lo que es un Vehículo Supremo (Saijojo), siendo caracterizado como la más evolucionada expresión del Buddha-Dharma-Sangha y no pudiendo ser comparado con ninguna otra Escuela o Vía porque reunifica los principios más profundos y fundamentales de la Espiritualidad. El Maitriyana emana una alta supremacía que proviene de poseer el Sentido de Propósito (Dharma) de desear liderar a la humanidad durante miles de años, pues el resultado más extraordinario de sus prácticas contemplativas es la Salvación tanto del aprendiz como de toda la sociedad. Obviamente, esto implica llegar a sufrir dificultades y tribulaciones pequeñas, como acusaciones de que éste movimiento espiritual no es el Dharma Real, aunque la Verdad del Maitriyana es concordante con las enseñanzas de los Seres Despiertos (Buddhas) tanto del pasado como también del futuro.

En definitiva, el Maitriyana no es más que el Budismo Perenne que ha encarnado cada maestro espiritual dentro de sí mismo y que definitivamente posee todo ser vivo de forma latente, por lo que su Verdad es aplicable a cualquier lugar, tiempo y persona. De hecho, el Maitriyana es también pensado y sentido como una energía eterna de consciencia pura que permea por todo el Universo, sosteniendo a todos los seres como una Fuerza de Vida Originaria. A partir de una correcta meditación y estilo de vida, cualquier sujeto puede experimentar esta Sabiduría Cósmica que todo lo abraza. Al igual que el Sutra del Loto, el Maitriyana puede ser seguido por miles de millones de personas, no sólo por contener el núcleo y la culminación de las enseñanzas budistas, sino también por demostrar cómo todos los seres humanos pueden obtener el Despertar (Bodhi), expresando un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) que está en armonía con la energía búdica eterna que existe en el pasado, presente y futuro, apoyando y guiando a todos los seres vivos del Universo hacia la Vacuidad y la Unidad. El Maitriyana integra el Cosmos con el mundo interior, promoviendo una vida cotidiana en armonía con la Verdad Eterna y Universal. Esto implica una Sublimación (Nirodh) de la mente, practicando y estudiando un Camino que hace florecer la sabiduría compasiva (prajña-karuna) como único requisito para la Libertad verdadera. Esta nueva y antigua perspectiva espiritual enseña a experimentar la Cura (Nirvana) del sufrimiento en el aquí y ahora, reconociendo la naturaleza búdica en el prójimo como forma de tener la conexión mente a mente y corazón a corazón que tanto necesita el mundo. Por ello, el Maitriyana es la Evolución del Budismo Ekayana (Vehículo Único), integrando y unificando a todos los caminos espirituales como formas distintas de ir a la misma meta del Despertar (Bodhi), por lo que desarrolla un esquema creativo y flexible.

Tras el estudio del Sutra del Loto puede afirmarse que en los últimos años de su enseñanza espiritual Siddharta Gautama perfeccionó su modelo de los tres Vehículos (Yanas) tradicionales, planteando que el Buddha-Dharma-Sangha tiene realmente cinco Vehículos:

  1. Purisayana
  2. Devayana
  3. Sravakayana
  4. Pratyekabuddhayana
  5. Bodhisattvayana

En este segundo modelo de Budismo Purna (Budismo Integral o Completo), la primera Vía es el Vehículo de la humanidad, que es el Camino para los seres ordinarios sin entrenamiento en el Camino espiritual; la segunda Vía es el Vehículo de los dioses, que es un Camino metafísico y religioso; la tercera Vía es el Vehículo del discípulo, que es el Camino de aquellos que desean convertirse en un Ser Libre (Arhat); la cuarta Vía es el Vehículo del Buddha solitario o silencioso, que es el Camino de aquellos que buscan alcanzar el Despertar (Bodhi) sólo para sí mismos; la quinta Vía es el Vehículo del Ser Iluminado, que es el Camino de aquellos que desean alcanzar la Cura (Nirvana) de todos los demás.  De este modo, en el modelo del Sutra del Loto, el Budismo Ekayana (Vehículo Único) es una Vía que unifica y trasciende a estos cinco vehículos, siendo una doctrina espiritual basada únicamente en la experiencia del Despertar (Bodhi), lo cual permite que el ser humano evolucione desde su estado infantil hacia una madurez espiritual. Aquí el Budismo Ekayana (Vehículo Único) puede ser considerado como un Sexto Vehículo, siendo en este nivel donde se inserta el Maitriyana como Vehículo Superador.

Por otra parte, un posible tercer modelo de Budismo Purna se encuentra en el Chujia Gongde Jing (Abhiniskramana-sutra o Sutra de la Gran Renunciación), traducido por el monje Dharmaratna que llevo el Budismo por primera vez a la China, donde se plantea la existencia de Cinco Yanas, siendo el Maitriyana el sexto vehículo que les sigue:

  1. Ren tian diyu yinyuan (enseñanzas del ser humano, del cielo, del infierno y de la causalidad)
  2. Hinayana
  3. Mahayana
  4. Zhangui Miecui (extinción del pecado por arrepentimiento)
  5. Chujia Gongde (mérito del renunciamiento)

El modelo del Budismo Ekayana (Vehículo Único) pudo haber desaparecido en la Antigua India junto con el resto de las escuelas budistas, pero esta perspectiva fue esencial en la asimilación de China hacia el corazón de la Espiritualidad Budista, sobreviviendo bajo un nuevo nombre y gracias al entendimiento de grandes Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) que desarrollaron las doctrinas y prácticas del Tiantai (Tendai), Huayan (Kegon) y Chan (Zen) como una síntesis de la diversidad de escuelas budistas. En este sentido, otro gran precursor del Maitriyana fue el Budismo Chan, focalizando su práctica metapsicológica en el método contemplativo del Sutra Lankavatara, orientando su práctica metafilosófica en la visión trascendental del Sutra Avatamsaka y reconociendo su práctica metapolítica en el aspecto utópico del Sutra del Loto. Por ello, el Maestro Pai-chang ha sugerido que el Budismo Chan sería una Tercera Vía (Chan-yana) que trasciende tanto al Hinayana como al Mahayana, mientras que el Maestro Dogen indicó que el Zen auténtico debe apartarse de ambas distinciones. En cuanto al Maestro Bodhidharma, no sólo es considerado el fundador o primer patriarca de la escuela de Budismo Chan en China, sino que además se ha afirmado que él trajo la Escuela de Budismo Ekayana del Sur de India, transmitiéndola junto con el Sutra Lankavatara a su sucesor el Maestro Huike, el cual estableció un linaje que fue conocido como maestros del Lankavatara.

Además, el Maestro Guifeng Zongmi (Kuei-feng Tsung-mi o Keisho Shumitsu), quien fue quinto patriarca de la escuela Huayan y también patriarca del linaje Heze (Ho-Tse) Chan, ha demostrado ser un genuino precursor del Maitriyana, reconociendo clara y explícitamente al Ekayana como una Vía superior al Mahayana por ser el más profundo tipo de enseñanza espiritual que realiza directamente a la naturaleza búdica o Iluminación intrínseca del Ser. Precisamente, el Maestro Guifeng Zongmi corrigió el esquema de cinco Vehículos del Sutra del Loto y del Sutra de la Gran Renunciación para proponer su propio modelo de clasificación de las cinco Vías budistas, las cuales van desde el nivel superficial al nivel profundo:

  1. Purisayana y Devayana (Vía de los humanos y de los dioses)
  2. Hinayana
  3. Mahayana de las apariencias fenoménicas (Faxsiang Jiao)
  4. Mahayana de la refutación de las apariencias fenoménicas (Poxiang Jiao)
  5. Ekayana

En este cuarto modelo de Budismo Purna, el Yogacara es el tercer Camino, mientras que el Madhyamika es el cuarto. Aquí, la articulación del Huayan-Chan se encuentra dentro del último nivel, el cual es una Vía que revela la naturaleza (Xianxing Jiao) de la Liberación Intrínseca. Es en este nivel donde se posiciona la Vía Reconciliadora del Maitriyana.

Además, el Maestro Guifeng Zongmi también fue el creador de un marco de unidad práctica y teórica entre el Budismo, el Daoísmo y el Confucionismo, considerando que sus fundadores tuvieron el mismo valor espiritual por ser los tres Seres Despiertos (Buddhas). El resultado de esto fue un marco de Budismo Chan tan amplio como el Maitriyana, pudiendo ser considerado un quinto modelo de Budismo Purna. En su obra llamada Ch´an-yuan-chu-ch´uan-chi, el Maestro Guifeng Zongmi afirmó que el Budismo Chan posee respectivamente cinco caminos internos:

  1. Bompu Zen
  2. Gedo Zen
  3. Shojo Zen
  4. Daijo Zen
  5. Saijojo Zen

Primero, el Bompu Zen, caracterizado como Bon-pu Chan, que es una práctica ordinaria o usual de enriquecimiento personal para la gente común, se basa en el uso de ceremonias rituales, artes o terapias que producen salud, felicidad, calma o bienestar; Segundo, el Gedo Zen, caracterizado como Wai-dao Chan, que es la Espiritualidad no-budista, es el Camino externo del Daoísmo, el Confucionismo, la meditación trascendental, el Yoga, el Sufismo, el Cristianismo Místico y el Esoterismo; Tercero, el Shojo Zen, caracterizado como Xiaocheng Chan, que es el Hinayana y su búsqueda de iluminación personal a través del reconocimiento de los tres rasgos de la existencia, es una experiencia de Salvación o Cura (Nirvana) del sufrimiento personal; cuarto, el Daijo Zen, caracterizado como Dacheng Chan, que es el Mahayana y su búsqueda súbita o gradual de la experiencia cumbre de la autorrealización o Despertar (Bodhi) de todos los seres, es un insight sobre la Vacuidad y la Totalidad inseparable de la interexistencia de todos los seres; y quinto, el Saijojo Zen, caracterizado como Zui shang cheng Chan, que es el Vehículo Supremo Mayor del desocultamiento de la naturaleza búdica o semilla del Despertar dentro de la vida diaria, es una práctica donde Camino y Meta son fusionados mediante una meditación en el aquí y ahora de la vida diaria, por lo que es la sabiduría más alta de la existencia pura y absoluta. A su vez, el Saijojo Zen (Zui shang cheng Chan), que es el Camino practicado por todos los Seres Despiertos (Buddhas) o evolucionados que consideran como una práctica espiritual a la vida misma, se encuentra compuesto por tres tipos de estilos: el Zen Teórico, que es el entendimiento intelectual o visión cumbre; el Zen Tathagata, que es un vaciamiento y Unidad del sujeto con el Cosmos por medio de la meditación; y el Zen Patriarcal, que va directamente hacia el Verdadero Sí-Mismo en la experiencia del aquí y ahora para poder vivir y actuar como un Ser Despierto (Buddha). Es en este nivel Supremo donde se inserta el Maitriyana como Vehículo Superior. Aunque todos los cinco tipos de Zen (Chan) ayudan a entender la mente, algunos son superficiales y otros son más profundos. Este modelo de Budismo Purna ha sido validado por muchos maestros espirituales del Zen contemporáneo, como el Maestro Seung Sahn Soen-sa.

El sexto modelo de Budismo Purna o Purnayana fue realizado por la Escuela Nyingma que pertenece al Vajrayana. Ésta posee un sistema cuya creación ha sido influenciada por los tantras budistas de la India, por el Daoísmo, el Budismo Chan de Zongmi, el Chamanismo, el Cristianismo Oriental y el Shivaismo. Sin embargo, su tradición afirma que el origen de sus enseñanzas es atemporal y mitológico, no sólo porque fue enseñado por figuras simbólicas en tiempos inmemoriales, sino también porque este sistema es cósmico, apareciendo en cada espacio y tiempo del Universo, pues está basado en la energía del Buddha primordial y eterno –o luz inmutable (samantabhadra)- que trasciende toda dualidad. El esquema tántrico del Nyingma propone nueve Vehículos (Yanas) de Espiritualidad Budista:

  1. Shravakayana
  2. Pratyekabuddhayana
  3. Bodhisattvayana
  4. Kriyayoga (Kriyatantrayana)
  5. Charyayoga (Charya Tantra o Upayogatantrayana)
  6. Yoga Tantra (Yogatantrayana)
  7. Mahayoga (Mahayogatantra)
  8. Anuyoga (Anuyogatantrayana)
  9. Atiyoga o Zogqen (Atiyogatantrayana)

En este sexto modelo de Budismo Purna, la primera Vía es el Vehículo de los aprendices o discípulos que siguen una vida monástica en búsqueda de la salvación personal; la segunda Vía es el Vehículo de los Seres Despiertos Solitarios que han alcanzado ese estado por sí solos y que no tienen aprendices. Aquí la primera y la segunda Vía conforman el Hinayana. La tercera vía es el Vehículo de los Seres Iluminados que buscan la Salvación de todos los seres ya que en todos ellos yace una naturaleza búdica (Tathagatagarbha). Aquí el tercer Vehículo es el Mahayana, el cual obviamente parte primero de una autodisciplina o desarrollo personal previo para poder trabajar por el prójimo, demostrando así que la distinción entre Hinayana y Mahayana no se aplica para la práctica espiritual. La conjunción de estas primeras tres Vías es el Camino de la Renunciación, también llamado Sutrayana o Hetuyana (Vehículo Causal). En cuanto a las Vías cuarta, quinta y sexta, estas son Tantras externos que conforman el Camino de la purificación, el cual se caracteriza por ser más exotérico, gradual y ritualístico, utilizando cánticos y visualizaciones para producir la unión del cuerpo y la mente y la comprensión de la forma y la Vacuidad. Con respecto a las Vías séptima y octava, respectivamente el estadio del desarrollo y el estadio de la completud, estos son los Tantras internos que conforman el Camino de la transformación, el cual desarrolla al mandala, a la respiración, a la realización de la Vacuidad luminosa, el Tummo y la unión sexual sagrada. Aquí, el Camino de la purificación y de la transformación conforman el Vehículo de los Frutos (Phalayana) que caracteriza al Tantrayana o Mantrayana. Ahora bien, el estadio final es la novena Vía, que es el Yoga Primordial o Camino de la Liberación espontánea que está más allá de lo causal y de los frutos. Éste último Vehículo es el estadio de la perfección llamado Dzogpa chenpo o Mahasandhiyoga, no sólo siendo la Esencia del Mahamudra sino también el mismo estado espiritual del Saijojo Zen, estableciendo por medio de su visión, práctica y acción que todo es originalmente puro, pues esto es el principio unificador de todos los nueve Vehículos. De hecho, el noveno Vehículo del Atiyoga tiene las mismas tres subdivisiones que el Saijojo Zen: el Semde, el Longde y el Mengagde, las cuales conducen a la autoliberación e integración de la mente despierta (bodhicitta). El Semde, a veces considerado como una décima vía, es similar al Zen Teórico, afirmando que todo es mente y despertando a la Vacuidad Luminosa y trascendente. La visión dzogchen del Semde es la base del Atiyogatantrayana, reconociendo la propia verdadera naturaleza búdica por medio de la transmisión directa del maestro espiritual al aprendiz, lo cual es un conocimiento primordial (ye-shes) no-dual del Despertar intrínseco inmediato (rig pa´i rtsal). El Longde, a veces considerado como una undécima vía, es similar al Zen Tathagata, afirmando que la totalidad de la existencia es originalmente libre de visiones dualistas. La meditación dzogchen del Longde es el camino del Atiyogatantrayana, eligiendo el estado de presencia (rig pa) del Ser en el aquí y ahora por medio de la comprensión de que no hay nada más que este presente, lo cual es un estado que va más allá de la duda y del dualismo al estabilizar la sabia visión de la vacuidad luminosa de la mente. El Mengagde, a veces considerado como una duodécima vía, es similar al Zen Patriarcal, afirmando que la sabiduría compasiva del Despertar originario del Vacío es omnipresente y eterna, pues trasciende el marco espaciotemporal dualista. La conducta dzogchen del Mengagde es el resultado del Atiyogatantrayana, continuando con confianza (gdeng) en la autoliberación (rang grol) e integración (bsre ba) total de la naturaleza búdica en la vida cotidiana, lo cual es el ser-en-acción como práctica sabia y compasiva del sujeto en el mundo en su Camino hacia la Liberación (grol ba), que es nada menos que la comprensión de que siempre estuvo esencialmente liberado (ta drol). Al igual que el Zen Patriarcal del Saijojo Zen, el Mengagde del Dzogchen es una transmisión de corazón-mente a corazón-mente entre maestro espiritual y aprendiz que no depende de las escrituras, siendo la enseñanza suprema del Vehículo del Atiyoga por plantear un retorno a la inefable pureza originaria, que es nada menos que el Despertar intrínseco o la Libertad inherente e innata del ser humano. La culminación de todo este Camino es la actividad de la Salvación continua por medio de las prácticas del atravesamiento (thregchod) de las ilusiones y también del enfoque directo (thodgal) que unifica Vacío y forma en todo momento. Este sistema es denominado como la Gran Perfección y el Gran Amor no sólo porque establece que todo lo que existe es vacío y no-dual, sino porque además propone al Desapego, la compasión y el inegoísmo como forma de conducta recta y espontánea. Al estar basada en la meditación de la fuente, la práctica espiritual se posiciona como una actividad de amar (brtse-ba), desplegando a la sabiduría compasiva como una forma de servicio al prójimo. Por ello, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que el Amor Verdadero es una práctica suficiente.

Es en este último Vehículo, estadio o nivel espiritual donde se posiciona el Maitriyana dentro del modelo de Budismo Purna de la tradición Nyingma. Los nueve Vehículos (Yanas) del sistema Nyingma, que culminan con las tres divisiones del Dzogchen, son valorados todos por igual debido a que cada uno provee guía y Salvación de acuerdo al nivel mental y espiritual de cada ser humano, pues en realidad cada vehículo es considerado como distintos niveles y grados en un mismo proceso de la Escuela de la vida. Este Camino por Estadios (Phatakrama) es la unificación de todas las Vías del sistema Nyingma, formando un armonioso, unificado y congruente sistema de enseñanza. Este sistema pedagógico está basado en un principio unificador que comprende a los distintos Vehículos como un orden secuencial de aprendizaje sobre la misma realidad espiritual. Por ello, en realidad, el conjunto de todos los nueve Vehículos de la tradición Nyingma no es distinto del Vehículo Único (Ekayana) que es el Despertar (Bodhi), el cual es un sistema completo de conversión y Salvación espiritual para hacer que el ser humano evolucione y se convierta en un Ser Despierto (Buddha).

Todos estos modelos demuestran que la división entre Hinayana, Mahayana y Vajrayana es académica, incorrecta, comercial y superficial, pues las diferencias entre estos supuestos tres movimientos son construcciones intelectuales muy diferentes de las verdaderas prácticas. Por ende, cualquier modelo que se posiciona como una Cuarta Vía con respecto a estos tres es indudablemente falso, pues desconoce la profundidad de todas las Vías budistas. En los esquemas tradicionales sobre Budismo Purna (Purnayana o Budismo Integral-Completo) se demuestra que el Maitriyana puede ser considerado respectivamente como una Vía Tercera, Cuarta, Quinta, Sexta, o incluso Décima. Sin embargo, en realidad el Maitriyana es el Vehículo Único y Supremo que siguió Gautama Buddha y muchos otros Seres Despiertos (Buddhas) antes y después de él. Al ir más allá de las diferencias mundanas entre el Ekayana, Chanyana o Atiyogatantrayana, el Maitriyana es la Primera Vía originaria del Budismo, el Sammasambuddhayana, unificando Hinayana y Mahayana y la Sabiduría Occidental. El Maitriyana emerge como un Nuevo Vehículo integrador y reconciliatorio entre todas las escuelas de Budismo, al mismo tiempo que se realiza una conversión o conquista espiritual de Occidente, postulando nuevas disciplinas a partir de la dialéctica realizada por el Budismo con movimientos occidentales del siglo XX, tal como ha ocurrido en el pasado con todas las disciplinas orientales.

El esquema de Budismo Purna del Maitriyana está compuesto por una reformulación del Buddha-Dharma-Sangha como un complejo corpus práctico y teórico de Metapsicología Budista, Metafilosofía Budista y Metapolítica Budista. Tal como ocurre con las ramas internas del Saijojo Zen y del Atiyoga, estas tres disciplinas nunca deberían ser consideradas por sí solas como una Nueva Vía, pues sería vanidoso y profundamente incorrecto creer que sólo una de ellas puede ser un Nuevo Budismo.

En realidad, el Maitriyana es la conversión budista de las disciplinas occidentales, y no a la inversa. Esta conquista dhármica promueve al Maitriyana como el movimiento budista más Revolucionario de la historia de la humanidad, pues permite que toda la humanidad pueda ser convertida al Camino Espiritual que siguió Gautama.

La Espiritualidad Reconciliadora que emerge como una nueva Vía del Budismo incorpora a todas las grandes tradiciones de sabiduría del mundo, transmitiendo las enseñanzas de los maestros espirituales dentro de un Vehículo Supremo. Por ello, el Maitriyana es el Budismo Perenne, cuyo proceso fundamental es el resultado de una emergente reformación global dentro de la psicología, filosofía, política y religión, posicionando un movimiento transcultural capaz de liderar a las generaciones venideras hacia una nueva civilización y una nueva humanidad. Aquellos que estudian al Maitriyana reciben enseñanzas para comprender perfectamente la armonía universal de todos los sistemas y caminos de Espiritualidad.

El Maitriyana es la culminación de dos mil seiscientos años de Espiritualidad, por lo que este movimiento se diferencia de cualquier versión diluida y burguesa de la Espiritualidad. La civilización capitalista representa una amenaza terrible a la Espiritualidad, intentándola destruir, vulgarizar o rebajar por medio del Materialismo. La Espiritualidad debe mantenerse intacta frente a movimientos tanto del materialismo como de la metafísica que no hacen más que reforzar el Ego. Los creadores de Escuelas o Vías budistas nunca deben buscar un rédito mundano ni un prestigio personal, siendo genuinos maestros espirituales por vivir acorde a los principios de la práctica y teoría budista, cuyo Propósito (Dharma) es nada menos que Curar y Salvar al mundo. Como la Fuerza de la Vida siempre está del lado de aquellos que cumplen con su Sentido, el Maitriyana se posiciona como un faro de luz y esperanza para las generaciones venideras. Incluso aunque un Ser Despierto (Buddha) nunca llegue ver el éxito de su Camino, incluso aunque pueda fracasar desde el punto de vista de lo mundano, vivir de acuerdo al deber supremo (Dharma) es la mejor forma de existir.

 

 

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