Diálogo Espiritual con el Dalai Lama: el Budismo del Futuro en el aquí y ahora

 

El Budismo del Futuro en el aquí y ahora

Por Maestro Maitreya Samyaksambuddha

El Maitriyana representa la actualización del Budismo del Futuro en el aquí y ahora, ofreciendo la culminación del pensamiento contemplativo basado en la propia experiencia de los maestros espirituales de los últimos dos mil seiscientos años. Por ello, las aspiraciones de este movimiento contienen un significado profundo para los aprendices de todas las tradiciones espirituales. Sin embargo, el Propósito (Dharma) de esta evolución de la Espiritualidad Budista está basado en la misma Unidad Perenne que promovió la antigua Vía del Ekayana. A partir del trabajo analítico con uno mismo, de la ayuda de las enseñanzas existenciales y de la presencia libertaria de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas), el Ecumenismo Budista muestra la Vía no sólo hacia el Budismo del Futuro sino también hacia la Evolución de la Humanidad.

Al actualizar el futuro del Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) en la experiencia mística del presente, el Maitriyana rinde honores a maestros espirituales como Xu Yun y Jamyang Khyentse Chökyi Lodrö, quienes murieron en 1959 y heredaron todos los linajes del Budismo Chan y Vajrayana respectivamente. Ellos fueron encarnaciones vivientes de la Espiritualidad, pruebas vivientes de que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) es alguien que ha integrado las enseñanzas místicas dentro de su relación con el mundo. Consecuentemente, el Ecumenismo Budista trata a toda la humanidad por igual, considerando que el Futuro del Budismo no debería ser muy distinto de las enseñanzas de grandes maestros espirituales como Xu Yun y Jamyang Khyentse Chökyi Lodrö, los cuales inspiraron un respeto infinito por todas las tradiciones meditativas al mismo tiempo que tuvieron la visión de que la Espiritualidad Budista debía propagarse por todo Occidente. De este modo, el Maitriyana es heredero del movimiento Chan de Xu Yun y del movimiento Rimé de Jamyang Khyentse Chökyi Lodrö, siendo un renacimiento espiritual que supera todo tipo de tendencias sectarias en pos de la creación de una tradición capaz de conocer completamente el núcleo de las enseñanzas y prácticas auténticas de todos los linajes y escuelas de Espiritualidad. Esta actitud de apertura, armonía y cooperación que caracteriza al Ecumenismo Budista es una síntesis dialéctica que paradojalmente mantiene la pureza de todas las tradiciones, las cuales coexisten y se inspiran mutuamente dentro de este enfoque integrador.

Existe un paralelismo directo entre la riqueza extraordinaria del Maitriyana en la cultura contemporánea y la gran variedad de escuelas que integró la perspectiva del Ekayana hace dos mil años. En este sentido, la visión utópica del Ecumenismo Budista muestra un modelo sobre cómo debe evolucionar la Espiritualidad en la civilización actual, ofreciendo un respeto absoluto hacia las diversas tradiciones del pasado y simultáneamente utilizando recursos creativos para establecer nuevas ramas del Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) en el mundo, pero sin confundir o mezclar inapropiadamente las tradiciones del pasado.

Tal como las antiguas profecías conocidas por Xu Yun y Jamyang Khyentse Chökyi Lodrö acerca de que la Espiritualidad Budista se propagaría en todo Occidente, el Maitriyana representa el punto cúlmine de esa extensión cuya magnitud ha causado un impacto maravilloso en la vida de toda la humanidad. El Ecumenismo Budista –junto con el Psicoanálisis, el Existencialismo y el Socialismo- es sólo uno de esos distintos aspectos que han emergido como producto de la influencia de la Espiritualidad sobre Occidente. Esto obviamente conlleva una actitud científica, ecológica y pacifista hacia el mundo.

Los distintos linajes espirituales que se han establecido internacionalmente bajo la bandera inspiradora del Budismo Comprometido tienen ahora la posibilidad de continuar evolucionando gracias a la guía mundial del Maitriyana, la cual es la manera más contemporánea de presentar el Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha).

La enseñanza del Ecumenismo Budista es una actitud que busca la conversión espiritual de la humanidad, transmitiendo abiertamente el Camino hacia la evolución y Salvación de todos los seres, sea cual sea su fe religiosa. Debido a que la visión esencial del Maitriyana es una práctica y estilo de vida sencillo y simultáneamente profundo, nutre la comprensión de cualquier seguidor del Camino contemplativo. Esto obviamente requiere que el sujeto tenga una sincera voluntad de estudiar minuciosamente las enseñanzas de cualquier tradición. Así, el Ecumenismo Budista no podría darse sin haber heredado el linaje puro y vivo del Vehículo Único (Ekayana), lo cual convierte al Camino Espiritual del Maitriyana en un Budismo Completo (Purna). El Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) es entonces un auténtico plan de acción para que la humanidad del futuro pueda sobrevivir y evolucionar espiritualmente.

A través del Ecumenismo Budista la Espiritualidad encuentra la manera de hacer una contribución plena a la transformación de la sociedad mundial, evitando ser absorbida y neutralizada por la civilización capitalista. Al desapegarse de la posibilidad de quedar reducido a una herramienta más de la sociedad consumista mucho más fácil de dominar y sin el espíritu revolucionario, el Maitriyana rehúsa convertirse en una rama interesante de la psicología o en un vástago de la New Age. El Camino del Ecumenismo Budista requiere de una disciplina espiritual que nunca es aceptable ante los gustos y modas de la civilización capitalista, expresando las enseñanzas fundacionales de Siddharta Gautama sin venderlas como un producto de consumo comercial. Partiendo de la base del análisis de uno mismo y de la transformación existencial de la visión de la vida, el aprendiz es impulsado por la meditación libertaria (kaihou zen) hacia la construcción de un nuevo mundo. Éste es el resultado a largo plazo de la Vía del Maitriyana, poniendo en práctica una sabiduría compasiva (prajña-karuna) capaz de salvar a la humanidad. Así, el aspecto práctico de las enseñanzas de los maestros espirituales es una auténtica evolución del ser humano.

La manera más correcta de presentar el Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha), en lo que respecta al futuro del mundo, es profundizar en la comprensión de la experiencia espiritual del Despertar (Bodhi), presentando la esencia de las enseñanzas sin las ilusiones culturales que suelen estar en ciertos grupos. Esto implica un compromiso con la vanguardia del Ecumenismo Budista, cuya fuerza contracultural ofrece la Cura (Nirvana) de la mente neurótica. El Maitriyana asume el desafío de adaptar la Espiritualidad sin perder la autenticidad, realizando cambios que simultáneamente condicen con el verdadero Propósito (Dharma) de las tradiciones del pasado. Durante los últimos dos mil seiscientos años los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) han inspirado la plena integración de las enseñanzas contemplativas en el medio social, encontrando el equilibrio justo entre el materialismo y la metafísica. El Ecumenismo Budista mantiene la integridad de las enseñanzas libertarias de los maestros espirituales y simultáneamente canaliza el fundamento de la cultura contemporánea. La meditación libertaria (kaihou zen) tiene un significado profundo que denota una gran comprensión y discernimiento acerca de las acciones necesarias para crear una Evolución de la Espiritualidad sin perder su esencia perenne. Pero para liderar esta transformación es necesaria una comprensión clara y capaz de traducir las enseñanzas de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) de una forma sutil y profunda, suprimiendo la superficialidad cultural en pos de una transmisión integral de la enseñanza mística. Aproximarse al Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) implica superar los presupuestos culturales tanto de Oriente como de Occidente, pues existen aspectos tradicionales que se deben a la geografía y época de un movimiento y que deben ser actualizados en el mundo contemporáneo. En realidad, para el Maitriyana sólo debería transmitirse una pura sabiduría compasiva (prajña-karuna) y un Camino directo para experimentar a la Verdad en el aquí y ahora.

Al mismo tiempo que preserva la antigua tradición de Siddharta Gautama, el Ecumenismo Budista encuentra una manera adecuada de transmitir la Espiritualidad en el mundo actual, siendo el resultado de un proceso de aprendizaje constante de los maestros espirituales, de las enseñanzas y de los propios aprendices. Estos tres pilares son nada menos que el Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha).

Cuando un sujeto es plena y verdaderamente Uno con el Propósito (Dharma), a través del estudio integrativo y de la práctica contemplativa, llega una comprensión cumbre (Satori) que convierte al aprendiz en un recipiente de la Espiritualidad. Éste es el Vehículo de la sabiduría del discernimiento que deberá crecer en el mundo para que la humanidad pueda evolucionar y tener un futuro alternativo al de la destrucción, realizando adaptaciones naturalmente adecuadas de la guía del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Así, este conocimiento completo de las enseñanzas espirituales es el Camino hacia la Salvación, lo cual muestra que el Budismo del Futuro es la ampliación de los límites de la comprensión, simultáneamente brindando plenitud, sabiduría y medios hábiles a todos los seres.

El Maitriyana traza un rumbo desafiante pues es un Camino Medio y Superior que reconcilia los criterios tradicionales y las necesidades actuales, siendo una tarea compleja y con consecuencias de amplia envergadura. Por ello, el maestro espiritual afronta esta Vía revolucionaria encontrando un equilibrio adecuado entre la osadía creativa y la sobria cautela.

Al momento de introducir un cambio importante en el mundo, el Ecumenismo Budista consulta la comprensión correcta de los sabios para enseñar la verdadera senda hacia la Evanescencia (Nirvana) de los males del mundo. En este sentido, para cumplir con este Propósito (Dharma) Supremo, el Maitriyana brinda una importancia trascendental al entrenamiento analítico, a la enseñanza existencial y al apoyo mutuo libertario (Buddha-Dharma-Sangha).

El Ecumenismo Budista se presenta como un movimiento capaz de espiritualizar tanto a Occidente como a Oriente, considerando que la Espiritualidad de Siddharta Gautama no es monopolio de algún grupo asiático ni propiedad de nadie, perteneciendo a cualquier ser humano que tiene una sabiduría verdadera. El Maitriyana es y será el portador del conocimiento cumbre (Satori) de todas las tradiciones espirituales, por lo que no requiere de autorización para transmitir una formación de Vanguardia de muy alto nivel.

Los practicantes de la meditación libertaria (kaihou zen) se entrenan en las enseñanzas psicológicas y filosóficas de la Espiritualidad Budista, practicando con consistencia, calma y estabilidad una forma política de realizar la Verdad. El Ecumenismo Budista es entonces una transición continua del mensaje originario del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) en su búsqueda de convertir al mundo en un entorno especial para la Espiritualidad.

Desde el punto de vista de la tradición Maitriyana, la formación analítica-existencial-libertaria (Buddha-Dharma-Sangha) se adapta a los deseos del sujeto, pues tal vez éste quiere llegar a alguna de tres posibilidades: un aprendiz, un profesor o un maestro espiritual. Sin embargo, en los tres casos es necesaria una sólida enseñanza en teoría y práctica contemplativa. Existen enseñanzas principales que deben establecerse en el corazón-mente del sujeto, como desarrollar la percepción pura, cultivar la sabiduría compasiva (prajña-karuna) y no causar daño al prójimo. La base de este proceso es un entrenamiento en la meditación libertaria (kaihou zen) y en la comprensión de la naturaleza de la mente y del Cosmos. Estos cimientos funcionan como un apoyo constante para aquel que sigue un Camino espiritual de estudio y práctica.

El Budismo del Futuro es el enfoque espiritual más adecuado porque es un Vehículo Supremo y Originario (Saijojo-Dzogchen) en el que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) aplica el entrenamiento contemplativo a la experiencia cotidiana del aprendiz. Transmitir las enseñanzas del Ecumenismo Budista es una responsabilidad enorme que exige al sujeto examinarse en todo momento para poder tener la cualidad de la motivación pura en la transmisión espiritual. Esta motivación pura es el ideal del Ser Despierto (Buddha). La cualidad clave que el maestro espiritual busca en un aprendiz para la continuidad del linaje espiritual es que sea un sujeto auténtico, confiable y con un carácter sublimado por la meditación libertaria (kaihou zen), teniendo como motivación principal la mente despierta (bodhicitta). El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) advierte que demasiados seres humanos tienen la Espiritualidad sólo en sus palabras, considerándose propietarios de lo espiritual en lugar de practicar día a día para continuar aprendiendo a superar el aspecto negativo de la existencia. Un maestro espiritual, en cambio, debe entregarse totalmente al Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha), evitando fallar al Propósito (Dharma) al no caer en los limitantes proyectos del Ego.

Una tarea de importancia vital del Maitriyana es mantener simultáneamente la integridad y la evolución de la enseñanza espiritual del estudio y la práctica (Shedrup kyi Tenpa). Al Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) le preocupa que existen aprendices que estudian y practican contemplación de manera fragmentaria e incompleta, por lo que el Ecumenismo Budista propone un Camino completo (Purnayana) que sigue las principales enseñanzas espirituales esenciales, ligándose íntimamente a la práctica analítica, el estudio existencial y la práctica libertaria. El Maitriyana concede una importancia a la investigación metapsicológica, al entrenamiento metafilosófico y al desarrollo metapolítico. Desde este punto de vista, el Ecumenismo Budista necesita de la disciplina de la mente y del estudio de lo Real para evitar ser una mera actividad académica y poder así enseñar Espiritualidad a toda la humanidad. Sin embargo, el Maitriyana produce asombrosos eruditos que se introducen profundamente en la experiencia de la meditación libertaria (kaihou zen), estudiando y practicando una sabiduría compasiva (prajña-karuna) capaz de comprometerse con la Salvación del mundo. Precisamente, el Budismo del Futuro se basa en las enseñanzas revolucionarias del Ser Despierto y Salvador (Buddha-Cristo), promoviendo una sociedad basada en el discernimiento que aporta la contracultura espiritual. El Ecumenismo Budista es una Espiritualidad auténtica que vislumbra la importancia fundamental de un Camino hacia la evolución de la humanidad. Para llegar a este futuro es necesario el cultivo de una valoración profunda de las enseñanzas analíticas-existenciales y de lo que estas ofrecen e implican libertariamente, produciendo la verdadera integración de las enseñanzas dentro de la sociedad. El Maitriyana es entonces una forma de transformación de la mente, de las ideas y del mundo, encaminando tanto al sujeto como a los pueblos hacia el Despertar (Bodhi). Esto implica que las enseñanzas contemplativas son metaterapéuticas, conteniendo respuestas que se dirigen al corazón de todos los pueblos. Las enseñanzas del Ecumenismo Budista ayudan al aprendiz a superar las verdaderas dificultades de la vida, inspirándolo para que practique un Camino Espiritual de comprensión cumbre (Satori) de uno mismo y de sabiduría compasiva (prajña-karuna) hacia el prójimo.

La comuna libertaria (Sangha) es un lugar donde el sujeto puede sumergirse profundamente en el estudio y práctica de las enseñanzas místicas, explorando el significado de su existencia en silenciosa reflexión analítica con el fin de lograr la autorrealización, avanzar en el conocimiento de la vida y percibir claramente cómo se puede arrojar luz y libertad sobre todos los rincones oscuros del mundo. Al cambiar conmovedoramente su propia manera de percibir, el aprendiz adquiere una nueva capacidad para superar los obstáculos y retos que plantea la sociedad. Cuando el sujeto empieza a percibir claramente lo Real, desenmascarando las ilusiones del Ego, aprovecha la oportunidad de cambio de la vida e implementa un método efectivo para evanescer la frustración neurótica y el egoísmo materialista. Al tomar consciencia de ser responsable de su propia mente, el aprendiz se compromete a llevar felicidad y plenitud al mundo renunciando auténticamente a los velos de la ilusión mundana. En la profunda e inspiradora meditación libertaria (kaihou zen) se encuentran vivencialmente los numerosos aspectos de las enseñanzas escritas, como la reflexión recta, el amor compasivo y la visualización de un mundo mejor, ayudando a ejercer un efecto decisivo en la vida de toda la humanidad. La decisión de llevar felicidad a los pueblos del mundo, dejando atrás los modelos del pasado, convierte al Maitriyana en el movimiento más extraordinario de la historia.

En la práctica contemplativa los aprendices pueden cortar sus apegos a la mundaneidad y a la repetición del sufrimiento al evanescer las ilusiones del Ego. Aplicando hábil y perseverantemente las enseñanzas del maestro espiritual, el sujeto puede afrontar cualquier clase de problemas, sintiendo la inspiradora y sanadora fuerza del Amor Verdadero que está presente en las enseñanzas de los grandes Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas). El Ecumenismo Budista se basa en este inagotable tesoro que es el Amor Compasivo cuya energía es capaz de liberar al ser humano de la Alienación. En este sentido, la integración y reconciliación (Maitri) es algo trascendental para que la enseñanza y práctica mística produzca su pleno impacto en el mundo, fortaleciendo al Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) de cara al futuro, y simultáneamente salvando y evolucionando espiritualmente a la humanidad a través del Camino del Maitriyana.

El maestro espiritual examina detalladamente de qué manera puede ayudar al aprendiz en las distintas etapas del Camino de la Liberación, guiándolo para que su mente se vuelva hacia el Propósito (Dharma) y progrese a lo largo de la existencia, y aclarando todas sus confusiones para que amanezca su sabiduría compasiva (prajña-karuna) en cada momento de la cotidianeidad. Frecuentemente, el sujeto espera pasivamente a que el Propósito (Dharma) vaya a él, por lo que el aprendiz debe ser activo en su relación con las enseñanzas, poniéndolas en acción una y otra vez hasta que llegue un momento en que la sabiduría se convierta en algo completamente natural. De este modo, la práctica de la meditación libertaria (kaihou zen) unifica aquello que el sujeto es con aquello a lo que éste aspira espiritualmente. La contemplación revolucionaria (kakumeizen) actúa en el aprendiz como un impulso hacia la transformación y evolución, liberando al sujeto de las ilusiones mentales y sociales por medio de un contacto con la Verdad.

Así, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) ejerce un pleno impacto en el mundo, transmitiendo una comprensión cumbre (satori) capaz de autorrealizar y salvar a innumerables seres. Sólo por medio del Ecumenismo Budista la humanidad podrá desterrar los antiguos hábitos consumistas, procurando vivenciar, cuidar y aplicar las enseñanzas espirituales. En cierto modo, cualquier proceso de Cura (Nirvana) del sujeto es un compromiso con sí mismo, con las enseñanzas y con el prójimo. Éstas son las tres joyas del Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha). De hecho, el aprendiz tiene una responsabilidad hacia las enseñanzas del maestro espiritual: recordarlas, aplicarlas y mantenerlas con pureza. Así, la disciplina de la meditación libertaria (kaihou zen) se convierte en un entrenamiento revolucionario para la mente, las ideas y el mundo, evanesciendo el egoísmo, el dualismo y el materialismo. La práctica contemplativa no permite que el sujeto sea infiltrado y arrastrado por esos valores primitivos, por lo que es evidente que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) hace algo de gran importancia para el futuro de la humanidad. Para el Maitriyana, las culturas de Occidente y Oriente frenan la Liberación del ser humano, mientras que la Espiritualidad la impulsa. En el Ecumenismo Budista existe una organización a modo de contracultura espiritual que alienta la práctica espiritual. En consecuencia, para ayudar a la humanidad a alcanzar la Salvación y también a evolucionar espiritualmente, el Maitriyana posee un esfuerzo vigoroso por perfeccionar un estilo de vida con un profundo sentido de Propósito (Dharma). Así, la integración y reconciliación (Maitri) es el futuro mismo de la práctica y enseñanza espiritual, introduciendo un tipo de acciones apropiadas tendientes a resolver éticamente los problemas sociales y políticos de la vida cotidiana. Por lo tanto, para el Ecumenismo Budista –o Budismo del Futuro– un factor de importancia creciente es el apoyo mutuo que provee la comuna libertaria (Sangha), la cual presta una auténtica forma de comunicación basada en la fraternidad y el Amor Espiritual por ser prácticas que tienen un efecto positivo directo sobre la salud física y emocional del aprendiz, sanando y protegiendo la mente de los miembros del grupo. La fuerza espiritual de la comuna libertaria (Sangha) es particularmente importante en el Maitriyana, donde hay una contracultura que apoya los valores éticos del Propósito (Dharma). El maestro espiritual enseña que la amistad pura y el Amor Verdadero ayudan al sujeto a superar toda clase de conflictos y circunstancias adversas, liberando a la mente de toda clase de emociones negativas que amplifican desproporcionalmente los problemas. Las enseñanzas del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) guían y encaminan adecuadamente al aprendiz, recordándole hábil y sensiblemente el Propósito (Dharma) de su Camino de vida. De este modo, es alentador que los practicantes puedan compartir entre sí sus experiencias de meditación libertaria (kaihou zen).

La esencia del Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) se relaciona con la transformación individual y social, considerando que el Budismo del Futuro únicamente estará liderado no por grandes instituciones sino por grandes seres humanos que encarnen y transmitan el Propósito (Dharma).

El maestro espiritual es precisamente esa humanidad del futuro en el aquí y ahora, enseñando en el mundo contemporáneo una inspiradora forma de encontrar el entorno interior y exterior para practicar y autorrealizar la esencia espiritual más íntima. El Ecumenismo Budista busca crear entornos para que la humanidad pueda evolucionar espiritualmente, poniendo de relieve el importante papel del comunismo libertario en el futuro del mundo. Ese porvenir espiritual del ser humano es el Maitriyana o Budismo del Futuro, el cual impulsa la creación de comunidades libertarias (Sanghas) tanto en las zonas rurales como en las ciudades para que seres humanos de todas partes puedan practicar y aprender Espiritualidad. El entorno creado por el Ecumenismo Budista es un auténtico soporte para la transmisión de las auténticas enseñanzas, por lo que es un Camino Medio Trascendente entre la vida monástica y la vida laica. El Maitriyana desarrolla una comuna libertaria (Sangha) de practicantes, y no de monjes o seguidores. Según el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) cada sujeto debería practicar, estudiar y trabajar en el empleo de las enseñanzas espirituales. Esto es ser un aprendiz.

Para vivenciar o adelantar el Budismo del Futuro en la experiencia del presente es importante buscar que las distintas tradiciones tengan apertura al Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha), manteniendo la pureza del linaje por medio de los medios hábiles de la paciencia, la comprensión y la sabiduría compasiva (prajña-karuna) que caracterizan al estudio y práctica con un maestro espiritual. Esto ayuda a valorar, integrar y aplicar las enseñanzas espirituales dentro de la sociedad.

El Ecumenismo Budista considera que cada linaje espiritual debería realizar una significativa Reconciliación (Maitri), priorizando una educación integral, tradicional y simultáneamente progresista, que renueva la práctica y las escrituras por medio de la creación de Universidades contemplativas de vanguardia, las cuales claramente son tendientes a la evolución espiritual del ser humano. Esto se debe a que la humanidad del futuro está relacionada con la accesibilidad de las enseñanzas espirituales del Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha). Ergo, es claro que la creatividad y el sentido pragmático del Maitriyana hace a la Espiritualidad mucho más accesible para los pueblos del mundo. En la civilización capitalista hay una gran necesidad de visión espiritual, por lo que el Ecumenismo Budista desempeña una función importante en la satisfacción de ese deseo de autorrealización, construyendo una contracultura espiritual y comunista capaz de liberar a millones de personas de la alienación tanto en Occidente como en Oriente. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) afirma que un nuevo modo de pensamiento y una forma responsable de vivir son condiciones necesarias para la Salvación y evolución del ser humano. En cambio, si se conservan las creencias metafísicas y los valores materialistas, la mente continúa enferma de egoísmo, dualismo y consumismo.

Con su sabiduría compasiva (prajña-karuna), con el conocimiento cumbre (Satori) de la interexistencia y con su perspectiva radical sobre la sociedad, el Maitriyana ofrece una nueva manera de entender el Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha), abordando directamente los problemas del mundo contemporáneo mientras encarna y lidera un Camino hacia el futuro búddhico de la humanidad.

El corazón espiritual del Ecumenismo Budista es una revolucionaria contribución al mundo contemporáneo, explorando con una comprensión cumbre (Satori) la dimensión espiritual del Despertar (Bodhi) de la sociedad. Por ello, la tradición del Maitriyana es eficaz en Occidente y Oriente, encarnando perfectamente la sabiduría compasiva (prajña-karuna) de los grandes maestros espirituales. La antigua búsqueda de la Cura (Nirvana) de toda la sociedad está enraizada en las enseñanzas libertarias de Siddharta Gautama, quien le brinda una importancia central a la Sublimación (Nirodh) de la mente, la superación del dualismo y la evanescencia del materialismo. Esto implica la Evanescencia (Nirvana) de la codicia, el odio y la ignorancia, trabajando tanto en la felicidad interior como en el bienestar exterior. De este modo, el Ecumenismo Budista favorece la sanación de los trastornos mentales, ideológicos y sociales, promoviendo la salud, la serenidad y la compasión en cada momento de la vida. Precisamente, todo el impulso de la práctica contemplativa consiste en evanescer estados mentales nocivos y cultivar los saludables, transformando toda la existencia del sujeto.

El enfoque del Maitriyana para la transformación de la sociedad inicia con el trabajo sobre la actitud del aprendiz hacia la vida, utilizando una práctica analítica existencial para evanescer las ilusiones del Yo. Sólo luego de superar la infelicidad interior que produce el Ego es que se puede evaporar la enfermedad materialista de la sociedad y encaminar a la humanidad hacia la felicidad y Libertad. La meditación libertaria (kaihou zen) es un entrenamiento en la práctica de la bondad y la sabiduría compasiva (prajña-karuna), el cual es el remedio más hábil para eliminar el egoísmo, el dualismo y el capitalismo. La práctica del Ecumenismo Budista es entonces el altruismo y el Amor Espiritual, transmitiendo los valores del pacifismo, comunismo, educación y ecología con el fin de transformar la humanidad y sanar a la Tierra (Gaia) del cáncer de la civilización capitalista.

La práctica contemplativa reduce el egoísmo al tiempo que intensifica el sentido de la interexistencia del sujeto con el prójimo y con el Cosmos que lo rodea. En consecuencia, el Maitriyana es un Camino profundamente meta-terapéutico, ayudando a que se produzca tanto el Despertar (Bodhi) del Ser interior como la Cura (Nirvana) de los problemas del mundo exterior. El corazón de la meditación libertaria (kaihou zen) es entonces lo que Nyoshul Khen Rimpoché llamó descansar en la Gran Paz Natural. Mediante la práctica contemplativa de morar en tranquilidad el aprendiz puede vivir en un estilo de profunda paz tanto interior como exterior, confrontando la alienación y estableciendo una Reconciliación (Maitri) con todo lo que existe. Este proceso es capaz de desarmar el poder de la fragmentación, negatividad, agresión y tensión dentro de la sociedad, apaciguando a los oprimidos que sufren los males de la metafísica y el materialismo. De este modo, el Ecumenismo Budista, al revelar la naturaleza espiritual inherente del ser humano, es un auténtico desarme interior y exterior.

A partir de este estado de meditación libertaria (kaihou zen) de morar en serenidad acontece un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) que disuelve el egoísmo, dualismo y consumismo, liberando a la humanidad del dominio de la civilización capitalista. La práctica contemplativa abre un espacio para la transformación del mundo interior y exterior. A medida que este Despertar (Bodhi) se profundiza gradualmente, conduce tanto al sujeto como a la sociedad a la experiencia de la naturaleza búddhica que es intrínseca a la mente. Esto suele ser revelado en el nivel psicológico como el Verdadero Sí-Mismo, y como trascendencia en el nivel filosófico, mientras que en el nivel político es claramente el acontecimiento del comunismo libertario, iluminando al mundo como un Sol radiante en un cielo abierto. El Maitriyana, por lo tanto, no sólo es el futuro del mundo o el Budismo del Futuro, sino que también puede ser considerado como el estado natural de la humanidad. Tras disolver la falsa identidad del Ego y la ilusoria visión del dualismo, el aprendiz descansa tranquila y vigorosamente en el estado absolutamente natural de la sabiduría compasiva (prajña-karuna). Por ello, el Ecumenismo Budista provee una confianza absoluta y un bienestar inimaginable para todo aquel que vivencia este Camino.

Las instrucciones orales o escritas de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) del pasado hacen resonar los ecos del Maitriyana o Budismo del Futuro, el cual es una Espiritualidad reconciliatoria y simultáneamente poderosa: la tranquilidad de la meditación libertaria (kaihou zen) vislumbra que la naturaleza espiritual del ser humano es la paz, la igualdad, el conocimiento y el bienestar ecológico. Aunque la civilización capitalista ha ocultado este hecho, comportándose como un cáncer en el cuerpo de la Tierra (Gaia), el Ecumenismo Budista es una forma de recuperación de esa verdadera naturaleza perdida, revelando que es posible purificar y transformar el sujeto y la sociedad. En este sentido, la Cura (Nirvana) es la sanación suprema de la mente y del mundo.

El Maitriyana introduce el Budismo del Futuro en el presente, exponiendo claramente en el aquí y ahora el Camino hacia la Salvación y Evolución espiritual. El Ecumenismo Budista, como práctica de sanación de la sociedad, adopta un enfoque meta-terapéutico de tres niveles: prevención por medio de la práctica contemplativa; antídoto por medio de la ética del Desapego; transformación por medio del Despertar (Bodhi). Esto equivale respectivamente a la meditación libertaria (kaihou zen), la sabiduría compasiva (prajña-karuna) y la reconciliación (Maitri), siendo tres métodos eficaces para combatir el cáncer del egoísmo, el dualismo y el capitalismo.

El auténtico poder y fuerza del linaje del Maitriyana o Budismo del Futuro se advierte claramente en el impacto en el mundo que producen sus aprendices y maestros espirituales, cuya presencia en sí misma es sanadora para toda la sociedad. Gracias al Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) el Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) puede ser conservado, prosperando y evolucionando a lo largo de todo el planeta.

El Ecumenismo Budista proporciona una estimulante oportunidad para que todos los pueblos alcancen la Libertad. El enfoque holístico del Maitriyana posee un gran potencial para la Cura (Nirvana) de las enfermedades mentales y sociales, siendo un asombroso conjunto de métodos de sanación que exploran cómo llegar a la Salvación y Evolución espiritual del ser humano. Sin embargo, para que la tradición socialista budista sea más eficaz al momento de atender las necesidades de los pueblos, como evanescer la guerra, la pobreza, la ignorancia y la contaminación, es fundamental una mayor comprensión y comunicación entre las propias tradiciones espirituales, colaborando estrechamente para desarrollar un compromiso integral que pueda beneficiar a la humanidad durante siglos. Una vez que se cumpla esta condición básica, el Ecumenismo Budista podrá ocupar su legítimo lugar como un sistema de sanación y Despertar (Bodhi) universal, ofreciendo una guía espiritual suprema en un mundo acosado por la superficialidad y el sufrimiento físico, psíquico y social.

En las enseñanzas del Ser Despierto (Buddha) se habla de que hay dos caminos frente a la base de la naturaleza espiritual original: uno es su reconocimiento y la consecuente Cura (Nirvana) de la humanidad; el otro es la inconsciencia y la consecuente autodestrucción del ser humano. Sólo superando las tres falsas visiones del individualismo, el separativismo y el consumismo el mundo puede lograr el Despertar (Bodhi) global. La práctica contemplativa sirve justamente para eliminar esas visiones falsas, generando serenidad, conocimiento cumbre (Satori) y sabiduría compasiva (prajña-karuna). Ésta es la guía firme de las enseñanzas del Maitriyana o Budismo del Futuro, el cual es la oportunidad más valiosa jamás conocida para llegar a la Ascensión del ser humano. Aunque esto es muy difícil, la oportunidad para la transformación está presente en el aquí y ahora. La Verdad de la existencia está siempre disponible, sólo siendo necesario tener la voluntad para evanescer los patrones habituales de pensamiento y conducta. El Camino Espiritual del Ecumenismo Budista atraviesa la trama de ilusiones del capitalismo y enciende la chispa de un nuevo proceso de civilización capaz de salvar el mundo por medio del pacifismo radical, el comunismo de derechos humanos, la educación espiritual y la armonía ecológica, cuatro valores que son catalizadores para la Salvación y evolución espiritual del ser humano. Esto implica purificar la sociedad de todos los valores capitalistas, como la codicia, el odio y la ignorancia, al mismo tiempo que es fundamental que el sujeto revolucionario tenga una fe profunda en el Camino de la Cura (Nirvana), superando con perseverancia cualquier obstáculo que acontezca para entregarse al estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) de la auténtica autorrealización y libertad ofrecida por la Espiritualidad. Así, cuando se aprecia el funcionamiento de la meditación libertaria (kaihou zen) es evidente que no acontecen cambios extraordinarios, sino una calma y paciencia natural para que el ser humano pueda ser plenamente sí mismo. La dinámica del Maitriyana es nutrir el desocultamiento del Verdadero Sí-Mismo, alimentar la naturaleza espiritual y ayudar al prójimo, afrontando los múltiples desafíos que implica la supervivencia de la humanidad. Esto implica un proceso de entendimiento de uno mismo y de inspiración de los demás, trabajando con una práctica y enseñanza integradora que evoca la aplicación de la bondad en la vida. En el Camino del Ecumenismo Budista es necesario tener una sólida base analítica-existencial para transformar el mundo por medio del conocimiento cumbre (Satori). Cuanto más practica el aprendiz a la contemplación revolucionaria (kakumeizen), más sabiduría compasiva (prajña-karuna) tiene para poder reconocerse a sí mismo en el prójimo.

A partir del siglo XXI, el Maitriyana empezó a revelar un ciclo de enseñanzas y prácticas que sintetiza la esencia de los grandes maestros espirituales de los últimos dos mil seiscientos años. En el centro de estas revelaciones hay una instrucción reveladora para convertir al mundo al sistema espiritual. La raíz de todos los defectos de la civilización capitalista es la codicia, el odio y la ignorancia, por lo que cuando se produce la sanación de estas tres enfermedades se clarifica el horizonte de la humanidad como Libertad. Esto implica obviamente la comprensión súbita de que la civilización socialista libertaria es la auténtica manera que tiene la humanidad de liberarse de los círculos viciosos del materialismo. El Ecumenismo Budista consiste entonces en mantener viva esta comprensión capaz de reconocer las ilusiones y lograr el Despertar (Bodhi) de la humanidad. El Maitriyana o Budismo del Futuro es nítidamente un movimiento de liberación mundial que revela a toda la humanidad el misterio de cómo integrar la vida cotidiana con la Espiritualidad.

El Camino Supremamente Primordial (Saijojo Dzogchen) enseña a reconciliarlo todo en el estado simple y natural de la meditación libertaria (kaihou zen). Esto permite percibir las cosas tal como son y actuar acorde a este acontecimiento de la Verdad. Del mismo modo que la práctica contemplativa es una vuelta del sujeto a sí mismo, el Ecumenismo Budista es un retorno dialéctico al comunismo primitivo del pasado, desocultando la verdadera naturaleza espiritual del ser humano.

El Maitriyana o Budismo del Futuro es entonces el punto culminante en la historia de la humanidad, recopilando y protegiendo todo el conocimiento cumbre (Satori) no sólo para que no se desvanezca frente al Poder establecido de la metafísica y el materialismo, sino también para inspirar a las generaciones venideras por medio de un Camino Espiritual revolucionario. Esto implica para el aprendiz no atascarse en viejos hábitos y patrones repetitivos, siguiendo al Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) para dar el próximo paso evolutivo de la especie humana, tanto en el nivel de la consciencia como en la cultura y la sociedad. Según el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), la única solución a los problemas del mundo es la ética del Desapego, dejando al descubierto al sujeto como pura sabiduría compasiva (prajña-karuna).

La Cura (Nirvana), en este sentido, es un progreso auténtico aunque no representa una situación perfecta, pues aquel que ha soltado su apego y ha transformado su mente aún debe continuar afrontando los problemas del mundo. Por ello, el Ecumenismo Budista no se detiene en el cambio interior y también busca liberar a todos los seres, ayudándolos a vivir en paz, justicia, sabiduría y armonía. Esta alternativa es una bendición que ofrece la oportunidad de florecer sin egoísmo, dualismo y capitalismo, para que el ser humano pueda gradualmente llegar a ser verdaderamente sí mismo. No obstante, los pueblos deben superar su resistencia al cambio.

Aquí es donde la meditación libertaria (kaihou zen) se revela como la práctica más poderosa y efectiva, ya que puede inspirar a la humanidad a tomar consciencia de que la Libertad es una condición natural intrínseca y que sólo es necesario el soltar. Así, toda revolución resulta mucho más fácil, porque el aprendiz es más paciente con el prójimo. Al descubrir la seguridad verdadera e indestructible que aporta la práctica contemplativa, el sujeto se vuelve valiente, sea lo que sea que deba afrontar. El miedo, la incertidumbre o la duda acerca de sí se puede salvar el mundo, son algo que empuja al maestro espiritual hacia nuevos conocimientos, pues hay una confianza muy grande en que es posible cortar los patrones del Ego por medio de la visión espiritual. El Propósito (Dharma) de la meditación libertaria (kaihou zen) es proporcionar un marco analítico existencial que apoye a la práctica revolucionaria del aprendiz, siendo un marco contemplativo que recrea una atmósfera inspiradora para toda la humanidad. Al comprender la naturaleza de la mente y del Cosmos, el deber supremo del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) es compartir esta visión a todo el mundo, trasladando las enseñanzas espirituales a la existencia diaria. El Maitriyana o Budismo del Futuro toma las riendas de los acontecimientos, extrayendo sabiduría compasiva (prajña-karuna) de cada conflicto e incluso superando los peores momentos de la vida, como la muerte de los seres queridos. A la luz de la práctica inspiradora del Ecumenismo Budista, las enseñanzas profundas del singular método de la meditación libertaria (kaihou zen) conducen a soltar el consumismo y la sed de dominio del mundo. El maestro espiritual afirma que incluso las catástrofes son oportunidades de cambio y aprendizaje, por lo que la visión del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) ayuda a transformar en una bendición a cualquier dificultad. El Maitriyana o Budismo del Futuro es una perspectiva maravillosa que está firmemente asentada en todas las vías contemplativas, alcanzando el resplandor de la Libertad por medio de la Sublimación (Nirodh). Sólo esta Espiritualidad puede salvar al mundo de su autodestrucción.

 

 

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