Diálogo Postmoderno con Tailandia: desafío espiritual al mundo moderno

 

El Maitriyana: Desafío Espiritual al Mundo Moderno

El Maitriyana es un movimiento espiritual que enseña al pueblo cómo purificar la vida, liberando al ser humano de la avidez y apego hacia la riqueza material. Así, el Socialismo Budista desafía a la cultura moderna capitalista, proponiendo un modelo social, económico y político basado en la visión del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) como un medio correcto para superar las impurezas de la civilización contemporánea. El maestro espiritual ofrece una práctica de transformación revolucionaria que es la meditación libertaria, no recurriendo a ningún sesgo intelectual pues más bien transmite sabiduría compasiva (prajña-karuna) para evanescer la ignorancia de la humanidad. Esto requiere interpretar al Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) como una Espiritualidad que alcanza la Verdad, liberando al sujeto de la miseria por medio de la ética del Desapego. De esta manera, la práctica de contemplación revolucionaria (kakumeizen) tiene el objetivo de purificar o transformar el mundo interno para ser una fuerza de Despertar (Bodhi) en el mundo externo, desocultando las más nobles posibilidades del aprendiz. Pero esta Cura (Nirvana) de la alienación es realmente un nuevo estilo de vida, en lugar de ser un momento especial que se alcanza en un determinado tiempo. Así, el Maitriyana tiene la motivación de ser una fuente de esperanza para todo el mundo, mostrando cómo las enseñanzas del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) pueden ser aplicadas para alcanzar en esta vida una Tierra Pura o Reino de la Rectitud.

En la civilización capitalista el pueblo está oprimido por un estilo de vida de egoísmo, dualismo y consumismo, lo cual implica que el sujeto ordinario considera a las posesiones mundanas como el máximo logro de la existencia. Incluso la educación tradicional no ayuda a cuestionar estos valores sociales, pues manifiesta que el éxito implica ser intelectual y tener poder o dinero. En cambio, el Socialismo Budista no ignora que lo más importante de la vida es alcanzar la felicidad verdadera que es el conocimiento cumbre (satori) que libera al aprendiz del sufrimiento generado por la búsqueda continua de satisfacción material. Sin embargo, el maestro espiritual no está en contra de la riqueza, siendo más bien crítico cuando la avidez material es lo único presente en el sujeto. Por lo tanto, el Maitriyana busca abarcar la totalidad de la felicidad: satisfacción material junto con Despertar Espiritual (Bodhi) para todos los seres.[1] Dado que la civilización capitalista convierte al pueblo en esclavo de la cultura materialista, el Socialismo Budista muestra al aprendiz que debe ser responsable de sus decisiones y elecciones, desapegándose de las directrices mundanas que conducen a una insatisfacción y miseria profunda. Por lo tanto, el Maitriyana no sólo tiene una terapia metapsicológica, sino que también provee una terapia social y global para lograr la Cura (Nirvana) del sufrimiento causado por la cultura contemporánea. Al impulsar la Liberación de la humanidad a través de un estilo de vida vacío de opresión y lleno de felicidad verdadera, la visión del Socialismo Budista es una vía genuina para la Salvación del mundo. En definitiva, la enseñanza del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) aporta una solución posible para que la humanidad entera pueda superar los males de la civilización capitalista, practicando meditación libertaria como una forma de Despertar (Bodhi) frente a los enormes problemas de la cultura, economía y política contemporánea. Pero al mismo tiempo que se presenta un desafío a la era moderna, la visión del Maitriyana también es una reinterpretación de la Espiritualidad.

Durante dos mil seiscientos años la Espiritualidad Budista ha sido una fuerza revolucionaria en muchísimos países del mundo, transmitiendo un Camino de Vida relacionado con la metapsicología, la metafilosofía y la metapolítica, lo cual implica que ha influenciado también a los varios ámbitos de la medicina, la ciencia, el arte y la religión. Así, el maestro espiritual coopera enormemente con la sociedad, mostrando una forma de vida ejemplar que beneficia tanto a sí mismo como a la totalidad del pueblo, pues aporta guía ética frente a los dilemas de la existencia y contribuye a la armonía y paz mundial.

El Socialismo Budista es una vía del Maitriyana que tiene el Propósito (Dharma) de influir éticamente al mundo, comprometiendo su existencia a servir a la misión del Ser Despierto (Buddha).[2] En consecuencia, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) no imparte educación formal o tradicional por considerar a esta fuente de conocimientos como algo inútil para la Cura (Nirvana) de los males del mundo, soliendo preferir establecer escuelas en zonas rurales o selváticas para proteger la sabiduría compasiva (prajña-karuna) y brindar Liberación al pueblo a través de un estilo de vida humilde. De esta manera, en concordancia con el Maestro Buddhadasa, el Socialismo Budista establece tres votos de Espiritualidad Comprometida: primero, enseñar los principios de la Espiritualidad para que todas las personas alcancen la Liberación; segundo, crear un diálogo ecuménico entre todas las religiones; tercero, lograr el desapego del ser humano frente a la tiranía materialista para instaurar una Tierra Pura.[3] Estos votos del Maitriyana son un intento de restaurar un Budismo Puro e Integrador (Purnayana) capaz de beneficiar a todo el mundo, liberando a los pueblos de las cadenas del egoísmo, dualismo y consumismo. Esto implica que el Socialismo Budista armoniza y reinterpreta los principios esenciales de las enseñanzas de Siddharta Gautama, mostrando que el Despertar (Bodhi) de la sociedad puede ser alcanzado en el aquí y ahora por medio de una práctica de contemplación revolucionaria (kakumeizen) que transforma la vida cotidiana en vida sana.

El maestro espiritual es una figura que se posiciona como uno de los más importantes reformadores de la historia, transmitiendo una tradición libertaria que va más allá del intelectualismo y la ciencia materialista. Por ello, se alienta al sujeto a practicar una Atención Plena sobre el mundo interno y externo, experimentado un nuevo modo de vida. Esto se basa en que, según el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), la Espiritualidad Budista Verdadera es una Vía práctica en la que parcial o plenamente se evanescen las impurezas de la mente, el discurso y la acción.[4] Al igual que el Maestro Buddhadasa, el Maitriyana reinterpreta incluso el significado mismo del término Budismo, el cual significa el Camino de las enseñanzas del Ser Despierto (Buddha),[5] y no la religión que adora a Siddharta Gautama. De este modo, el maestro espiritual considera que la Espiritualidad Budista no debe seguir únicamente a Gautama, sino también estudiar las enseñanzas de todos los Seres Despiertos (Buddhas) de la historia del mundo, los cuales siempre han conocido la Verdad de la existencia y se han comportado apropiadamente con respeto hacia todos los seres.[6] En este sentido, el Socialismo Budista desarrolla el recto entendimiento (sammāditthi) y forma parte de un marco práctico y teórico superior que es el Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha), el cual está centralizado por la fuerza de la sabiduría compasiva (prajña-karuna) como forma esencial de la praxis espiritual. Ciertamente, el Maitriyana sigue el Camino de Gautama, pero reinterpreta las escrituras a través de un enfoque hermenéutico y desmitologizante muy similar a la técnica heterodoxa del Maestro Buddhadasa, integrando la renuncia al mundo materialista con la esperanza de alcanzar la Cura (Nirvana) en el aquí y ahora. Esta innovación doctrinaria del Socialismo Budista es un abandono de la tradición conservadora religiosa, utilizando el lenguaje dhármico (phasa tham) como un método innovador de interpretación y desmitologización de la doctrina espiritual. Así, la innovadora reinterpretación hermenéutica realizada por el Maitriyana se desidentifica del lenguaje ordinario (phasa khon) de la religión para orientar al aprendiz hacia la Verdad y el Conocimiento Cumbre (Satori) que encarna el lenguaje dhármico (phasa tham) de la Espiritualidad.[7] Esta reinterpretación apunta a liderar un entendimiento mutuo de la esencia del mensaje de todas las tradiciones, lo cual es profundamente beneficioso para la sociedad contemporánea. En este sentido, mientras que la Salvación es según el lenguaje ordinario (phasa khon) de la religión algo esencialmente metafísico y fuera del mundo, en cambio, según el lenguaje dhármico (phasa tham) de la Espiritualidad se trata de la evanescencia del sufrimiento y la miseria en el aquí y ahora.[8]

En concordancia con el Maestro Buddhadasa, el Socialismo Budista propone la vía de la Liberación a través de la sabiduría (paññāvimutti) como forma apropiada de Despertar (Bodhi) a los pueblos del mundo contemporáneo. Sólo esto puede evanescer el sufrimiento causado por la codicia, la malicia y la ilusión de la civilización capitalista. Pero esta Cura (Nirvana) puede ser alcanzada en cualquier momento de la vida siempre que el sujeto se convierta en un sabio.[9] Sin embargo, incluso el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) continúa teniendo problemas mientras sigue vivo, pues lo único que cambia es que se ha liberado del apego al sufrimiento, respondiendo éticamente frente a cada circunstancia adversa que se le presenta. Esto implica que el maestro espiritual actúa en representación de la Naturaleza Verdadera o Propósito (Dharma), desarrollando una Vía de Espiritualidad Libertaria que revela al pueblo la talidad (tathatā) o el conocer las cosas tal como son (yathābhutanānadassana).[10] Sin embargo, este acceso del aprendiz a la Verdad Dhármica no se relaciona con el concepto de verdad mundana, la cual suele cambiar de acuerdo a las circunstancias del momento, mientras que el Propósito Verdadero (Dharma) nunca cambia.[11] Por ello, según el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), todo lo existente es imperfecto, impermanente e insustancial, mientras que lo trans-existente -que es el Ser Vacío- es lo único que permanece perenne en el mundo. En definitiva, según el maestro espiritual, la posibilidad del Despertar (Bodhi) siempre se encuentra presente en todo sujeto a modo de latencia, motivo por el cual la Verdad o Propósito (Dharma) es algo perenne e inmutable.

Al igual que las enseñanzas del Maestro Buddhadasa, el Maitriyana busca que los miembros de la comunidad (sangha) aprendan la Verdad de la Existencia, la cual ha sido ampliamente trabajada por Siddharta Gautama con sus Cuatro Nobles Verdades (Ariyasacca) y con el Noble Óctuple Sendero (Dukkha-nirodha-gāminī).[12] Así, el Socialismo Budista es un análisis social profundo que muestra la realidad tal como es, transformando la base de los sentidos (āyatana-kusalatā) para poder lograr la reconciliación con el vacío (suñña) u orden de la naturaleza (idappaccaytā). Sobre el fundamento de la Atención Plena (satipatthāna) el aprendiz puede practicar un método intuitivo de Liberación a través de la sabiduría (paññāvimutti), la cual es la guía suprema para que la humanidad alcance la felicidad y la salud verdadera. En este sentido, el acontecimiento de las posibilidades ocultas del Ser es el estado de la Liberación del apego, convirtiéndose el sujeto en alguien que percibe lo Real.[13] Al igual que el Maestro Buddhadasa, el Maitriyana reinterpreta la doctrina pura de la Espiritualidad Budista, expresándola de la mejor manera posible para la era contemporánea con el fin de que los pueblos actúen apropiadamente y respeten la naturaleza de la realidad, pues esta es la Vía Única (Ekayana) hacia la serenidad y la sabiduría compasiva (prajña-karuna) en el aquí y ahora.

El Socialismo Budista es un desafío ético frente a la civilización capitalista basada en valores egoístas, dualistas y consumistas, la cual suele explotar al máximo una actitud de avidez por ganancia económica y poder político. Así, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña al aprendiz a desapegarse de la insaciable sed materialista por acumulación de dinero y posesiones para centrar su Atención en torno al Sentido de Propósito (Dharma) de la vida. En consecuencia, el Maitriyana muestra cómo alcanzar la Cura (Nirvana) de los problemas que emergen a partir del desorden, confusión y degeneración social.[14] Precisamente, la escuela del Socialismo Budista presta Atención Plena al sufrimiento de la sociedad, buscando la cesación de los principales males del mundo que son la guerra, la injusticia, la ignorancia y la contaminación. De este modo, el Maitriyana desarrolla universidades que enseñen este tipo de conocimiento cumbre (satori) a toda la humanidad, diferenciándose de la educación tradicional centrada en el intelectualismo y el éxito monetario. En concordancia con el Maestro Buddhadasa, el Socialismo Budista critica a la educación tradicional como incompleta e ineficiente debido a que ignora las cuestiones más básicas de la vida, como enseñar al sujeto a ser un ser humano libre y a alcanzar la evanescencia del sufrimiento causado por el apego (tanha). No obstante, el maestro espiritual afirma que es completamente natural el Deseo, aunque el mismo ciertamente pueda variar de acuerdo a las circunstancias individuales, siendo un verdadero problema cuando el Deseo es asociado con objetivos materialistas que son autodestructivos. De hecho, cuando el Deseo es liderado por el Yo o Ego, el aprendiz suele desarrollar enfermedades físicas graves.[15] Por lo tanto, el enorme repertorio de estrategias del Maitriyana apunta a la Sublimación (Nirodh) del Deseo con el fin de evitar el sufrimiento innecesario, pues los grandes problemas de la vida que se derivan de la insatisfacción, la impermanencia y la insustancialidad no pueden ser evitados ni reprimidos satisfactoriamente, siendo más bien los verdaderos rasgos de lo Real. Al tratar de lograr el Despertar (Bodhi) de toda la humanidad, la visión del Socialismo Budista beneficia a los niveles profundos de la sociedad, liderándola hacia el Camino de la Cura (Nirvana) que es un estilo de vida de paz mundial, justicia social, conocimiento cumbre (satori) y armonía ecológica. De esta manera, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) es un sujeto postmoderno que desmitologiza la Espiritualidad, aportando una perspectiva adaptada al futuro del ser humano pero sin perder la Verdad Esencial o Propósito (Dharma). Al igual que el Maestro Buddhadasa, el Maitriyana reinterpreta la Espiritualidad como una vía hacia la transformación de toda la sociedad, evanesciendo el actual modo de vida basado en la ignorancia (avijja) para transmitir un estilo de vida sabio y compasivo que no es más que el Camino auténtico de Siddharta Gautama de autoanálisis, autotrascendencia y autoliberación. En consecuencia, la meditación libertaria provee al aprendiz la habilidad de desidentificarse del apego (tanha) a la acumulación de posesiones materiales, liberándose del egoísmo, dualismo y consumismo que caracterizan a la civilización capitalista.[16]

El Socialismo Budista afirma que todo sujeto tiene la potencialidad oculta para desarrollarse espiritualmente, evolucionando desde un estado de consciencia ordinario (ECO) hacia un estado de consciencia ampliada y superior (ECAS) que es inherente a la mente holística del maestro espiritual y su Camino de Serenidad-en-el-mundo. No obstante, según la doctrina del Maitriyana, existen tres tipos distintos de seres humanos dentro del campo espiritual: el aprendiz, el profesor y el maestro. A diferencia del sujeto ordinario (Puggala) que tiene objetivos mundanos (Lokiya Dhamma), una percepción incorrecta (Micchāditthi) y un apego al orgullo, la duda, la superstición, la lujuria, la mala voluntad, la manía, la depresión, la desesperanza y la inconsciencia, en cambio, el aprendiz (sekha) es alguien que está en un proceso espiritual para vaciarse de estas contaminaciones psíquicas, entrando dentro de la corriente (Sotāpanna) del Propósito (Dharma). Al mismo tiempo, el profesor o instructor es alguien que ya ha realizado varias purificaciones aunque su transformación no esté completa (Sakadāgāmi), por lo que aún está expuesto a retornar a viejos hábitos. Así, el proceso finaliza con la conversión en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) o maestro espiritual, el cual es un sujeto con un Propósito Supramundano (Lokuttara Dhamma) y una percepción correcta (Sammāditthi) de la Verdad. Esta Espiritualidad Libertaria del estado supramundano no se trata de un acceso a una realidad metafísica, sino que más bien se trata del Despertar (Bodhi) o Liberación del mundo. Cuando el ser humano entra dentro de este estado espiritual se desapega de las cosas, adquiriendo la maestría de la sabiduría compasiva (prajña-karuna) para guiar a toda la humanidad hacia el desarrollo y evolución de la mente. En efecto, todo aprendiz tiene la capacidad oculta para la Cura (Nirvana), desarrollando esta potencialidad espiritual y supraintelectual de ver lo Real tal como es: insatisfactorio, impermanente e insustancial. Por ello, al igual que el Maestro Buddhadasa, el Socialismo Budista sugiere que todo ser humano debería convertirse en un guía espiritual, adquiriendo el conocimiento cumbre (satori) sobre la realidad fenoménica no sólo para transformarse en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) sino también para trabajar por la construcción de una Tierra Pura o Reino de la Rectitud. La metapolítica del Maitriyana es entonces la declaración de que la Vía del Ser Despierto (Buddhayana) es el estilo de vida supremo para toda la humanidad, logrando la evanescencia de los males del mundo a través de la visión e insight de la contemplación revolucionaria (kakumeizen). Por lo tanto, el maestro espiritual aporta la guía última para reconciliar la humanidad con su Verdad o Propósito (Dharma).

En concordancia con el Maestro Buddhadasa, el Socialismo Budista reinterpreta las Nobles Verdades de la existencia, considerando que la vida es intrínsecamente insatisfactoria, impermanente e insustancial, por lo que las causas reales del sufrimiento (DukkhaSamudaya) son el apego, la aversión y la inconsciencia que dan forma a la identificación con el Yo o Ego, el cual es la fuente de la aflicción y la miseria.[17] Así, el apego y la avidez están en la raíz misma de la frustración y sufrimiento, simultáneamente desembocando en el campo social con la forma del egoísmo, el dualismo y el consumismo. Al igual que Lacan y el Maestro Buddhadasa, el Maitriyana considera que el nacimiento de la enfermedad mental es causado por la idea del Yo (je) o el Mí (moi), los cuales son apegos e identificaciones a la lujuria, el estereotipo, el rito y la autorrepresentación. De este modo, la Evanescencia (Nirvana) del sufrimiento y la miseria es la transformación a través de la ética del Desapego hacia dicho aferramiento.[18] Desde la perspectiva del Socialismo Budista, el Despertar (Bodhi) no es un milagro sobrenatural que se alcanza en una vida después de la muerte, sino que más bien se trata de la condición natural de la mente, por lo que puede ser producido en cualquier momento de la vida del sujeto siempre que la mente se libere de sus filtros o ilusiones (Maya). Cuando el aprendiz practica contemplación revolucionaria (kakumeizen) se aleja de la noción de Ego y en consecuencia se convierte en una fuerza transpersonal en el mundo. Sin embargo, algunos practicantes se confunden y consideran que la Liberación es la ausencia temporaria de apego, cuando en realidad la Vía de la Cura (Nirvanayana) del sufrimiento es la cesación permanente de avidez en el aquí y ahora,[19] siendo algo que es desarrollado a través de la sabiduría compasiva (prajña-karuna) y el vacío de Yo (Anatman) como autorrealización de la Verdad. En este sentido, el Camino del Despertar (Bodhiyana) del Verdadero Sí-Mismo es la rectitud en la visión, el pensamiento, el discurso, la acción, el estilo de vida, el trabajo, la atención y la concentración.[20]

El método del Maitriyana no es represivo, sino que más bien busca la Sublimación ética (Nirodh) del Deseo, orientando la fuerza de vida hacia el recto entendimiento o visión adecuada de lo Real, lo cual enfatiza la Liberación a través del conocimiento (Paññāvimutti). Este método transintelectual requiere de una observación profunda, experimentando un tipo de pensamiento superior e intuitivo. La guía del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) es entonces un Camino directo hacia el cumplimiento de las potencialidades humanas de la Cura (Nirvana) dentro de la era contemporánea. De hecho, el maestro espiritual declara que es posible superar el sufrimiento a través de la percepción recta de lo Real (Sammā-diṭṭhi),[21] el cual es estructuralmente insatisfactorio, impermanente e insustancial. Sin embargo, la mayoría de la humanidad tiene un nocivo estilo de vida debido a su percepción incorrecta de la realidad, por lo que su mente produce apego, aversión e inconsciencia, incrementando la codicia egoísta, el odio dualista y el engaño consumista. En consecuencia, las comunidades están enfermas por tener una visión inadecuada del mundo, por lo que el Socialismo Budista busca la Liberación del pueblo por medio de la aceptación de los rasgos traumáticos de lo Real, para poder así enfrentar corajudamente los problemas que sufre la sociedad. Pero al igual que el Maestro Buddhadasa, el Maitriyana considera que el Despertar (Bodhi) de la Verdad sólo sucederá cuando el sujeto se vacíe de todo concepto de Yo o Ego, logrando alcanzar la sabiduría compasiva (prajña-karuna) en el aquí y ahora. En definitiva, nunca hay un individuo que experimenta el sufrimiento, sino que más bien hay la experiencia del sufrimiento,[22] demostrando que la mente no es más que un conjunto impersonal de pensamientos sin pensador. Esta comprensión de la Vacuidad psíquica permite despersonalizar la vida cotidiana, desidentificando al aprendiz del estado de consciencia ordinario que tanto daño genera a los demás, pues la falsa idea o sentido de Yo conduce al egoísmo, la acumulación material y la civilización capitalista. No obstante, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) declara que la Cura (Nirvana) se alcanza cuando la mente se libera del masoquismo psíquico y social.[23]

El Socialismo Budista plantea nociones idénticas a las enseñanzas de Gautama y Buddhadasa, desarrollando una práctica de meditación libertaria para lograr la Salvación de toda la humanidad en el mundo contemporáneo y no en una posible existencia metafísica o posterrenal. En el Maitriyana, el sujeto es completamente responsable de desarrollar la habilidad mental de la sabiduría compasiva (prajña-karuna), pudiendo convertirse en un Ser Despierto (Buddha) si transforma a su vida en una práctica espiritual. En efecto, la perspectiva libertaria del Socialismo Budista no se desvía del núcleo revolucionario de las enseñanzas de Gautama y Buddhadasa, las cuales son totalmente adecuadas para el mundo contemporáneo. Así, el maestro espiritual dedica todo su tiempo a construir una Tierra Pura o Reino de la Rectitud basado en los pilares de la paz, la justicia, la educación y la ecología, enseñando en todo momento que la evolución del ser humano depende de la sabiduría compasiva (prajña-karuna) como Vía directa a la Verdad, evanesciendo todas las ilusiones que transmiten los gobiernos y las religiones. Según el Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha), el requisito para la Salvación es entonces el abandono de las ataduras, desarrollando una mente libre y una sociedad despierta.

 

 

[1] Dalai Lama, The Art of Happiness: A Hand Book for Living.

[2] Peter A Jackson, Buddhadāsa: Theravāda Buddhism and Modernist Reform in Thailand.

[3] Piyadee Prasertsom, Challenge of Modern Age to Thai Buddhism: In the View of Buddhadāsa Bhikkhu.

[4] Buddhadāsa Bhikkhu, Handbook for Mankind.

[5] Piyadee Prasertsom, Challenge of Modern Age to Thai Buddhism: In the View of Buddhadāsa Bhikkhu.

[6] Buddhadāsa Bhikkhu, Handbook for Mankind.

[7] Buddhadāsa Bhikkhu, Two Kinds of Language.

[8] Buddhadāsa Bhikkhu, Keys to Natural Truth.

[9] Siddharta Gautama, Anguttara Nikāya.

[10] Buddhadāsa Bhikkhu, Handbook for Mankind.

[11] Buddhadāsa Bhikkhu, Keys to Natural Truth.

[12] Piyadee Prasertsom, Challenge of Modern Age to Thai Buddhism: In the View of Buddhadāsa Bhikkhu.

[13] Siddharta Gautama, Dhammapada.

[14] Buddhadāsa Bhikkhu, Barom tham.

[15] Dalai Lama, The Art of Happiness: A Handbook for Living

[16] Piyadee Prasertsom, Challenge of Modern Age to Thai Buddhism: In the View of Buddhadāsa Bhikkhu.

[17] Buddhadāsa Bhikkhu, Handbook for Mankind.

[18] The Book of Analysis: Vibhanga from Abhidhamma Pitaka.

[19] Buddhadāsa Bhikkhu, Handbook for Mankind.

[20] The Book of Analysis: Vibhanga from Abhidhamma Pitaka.

[21] Buddhadāsa Bhikkhu, A Handbook for a Perfect Form of Ānāpānasati Bhāvanā Meditation.

[22] Gerald Roscoe, The Good Life: Guide to Buddhism for the Westerner.

[23] Buddhadāsa Bhikkhu, Handbook for Mankind.

Un comentario en “Diálogo Postmoderno con Tailandia: desafío espiritual al mundo moderno

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