Mahamudra y el Budismo Perenne de la Espiritualidad Maitriyana

Comparación entre las instrucciones del Mahamudra y el Budismo Perenne de la Espiritualidad Maitriyana

Por Shunya Maitri Anil Santhapuri

 

En esta nota, estaré intentando una comparación entre las instrucciones del Mahamudra, como es practicado por los tibetanos, y entre el Budismo Perenne de la Espiritualidad Maitriyana, presentado por el Maestro Buda Maitreya.

Para el propósito de este estudio, hago referencia de los siguientes dos recursos:

  • Budismo  Perenne: Espiritualidad Maitriyana, Por el Maestro Buda Maitreya
  •  Mahamudra e instrucciones relacionadas: Enseñanzas esenciales de las Escuelas Kagyu de la Biblioteca de Clásicos Tibetanos

 

Introducción

 

La tradición Mahamudra es una transformación del Budismo pali fusionado con elementos del tantrismo y el esoterismo. Es una amalgamación del ideal del Mahayana, el escolasticismo filosófico budista y el tantra. De este modo, se presenta un conjunto heterogéneo y único de instrucciones para el camino al nirvana. Por otro lado, el Budismo Maitriyana es un movimiento espiritual atemporal  que aspira a  reconciliar los aspectos esenciales de la meditación existencial, la cual va más allá de los límites del discurso religioso o académico, evanesciendo todo dualismo y egoísmo, los cuales suelen emerger en las prácticas de la mayoría de los senderos espirituales, algo que prevalece actualmente.

 

Filosofía esencial

 

La esencia filosófica del Mahamudra consta de dos senderos; el estadio de la generación y el estadio de finalización. El primero conlleva varios aspectos de repeticiones de mantras, cánticos, ofrendas y visualización, donde esencialmente se lo ve a uno mismo como a una deidad, con el fin de purificarse de la mancillada forma humana. El segundo estadio de finalización consta de dos partes: el sendero de métodos y  el de la liberación – el camino de métodos sigue 6 Dharmas, según como fue enseñado por Naropa, el cual tiene influencias del Shivaísmo y del Taoísmo (los 6 Dharmas son los de Candali, el Cuerpo Ilusorio, el Yoga de los Sueños, la Luminosidad, la Transferencia y el Bardo); el sendero de liberación es una práctica del Mahamudra que aspira a “un enfoque simple y directo para ver la naturaleza de la mente”. Esto se enseña a través del linaje de gurús comenzando a partir del de Saraha hasta el de Tilopa y Naropa. La visión de la naturaleza de la mente se logra a través de prácticas y métodos, los cuales están embebidos del Gurú Yoga y de la de la generación de Samatha y los métodos Vipasyana. En el sendero de métodos, existe el uso de métodos tántricos y de tradiciones también.

 

El Maitriyana, que es el Budismo Perenne, se encamina hacia la realización del Propósito Supremo (Dharma), trascendiendo todo pensamiento dualista y superando tanto al discurso religioso metafísico como al discurso académico materialista.  Se propone una síntesis de práctica meditativa y  una visión metafilosófica donde los preceptos éticos se basan en la sabiduría compasiva (Prajna-karuna) del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Esto se expresa a través de la unificación entre la práctica de Meditación-Sabiduría-Ética (Dhyana-Prajna-Sila), propia del Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha-Dharma-Sangha) – lo cual se encuentra encarnado respectivamente por la esencia de Gautama-Nagarjuna-Jesús. Esta transmisión de sabiduría ocurre entre gurú y aprendiz, al apuntar directamente hacia la mente-corazón (jikishi-ninshin) del  aprendiz, el cual se realiza por medio de la práctica contemplativa y la conducta ética.

 

La Esencia – Verdadera naturaleza de la mente

 

El Mahamudra, profundamente arraigado al enfoque Mahayana, identifica al Dharmakaya como a la mente no nacida y, además, a la diversidad de apariencias como no-nacidas y vacías. Este Dharmakaya, el cual es la naturaleza de nuestra mente, es no-dual, no-surgente y no-perecedero y es el que crea tanto al Samsara como al Nirvana. Una vez que la verdadera naturaleza de la mente Dharmakaya es realizada por nosotros, entonces perecen todas las dualidades y prevalece sólo la Luminosidad. Se dice que:

 

“El Dharmakaya inmutable, que está presente en el mismo camino,

   No es ningún otro más que tu  propia mente.

   La variedad entera del samsara y el nirvana surgen en la mente.

   Los sufrimientos del mundo y de sus seres surgen a partir de la confusión

   Causada por el engaño erróneo de no comprender a tu propia mente”

 

Para develar y realizar la verdadera naturaleza de la mente, las instrucciones Mahamudra proveen muchos senderos – los cuales son graduales, intermedios y repentinos. Todos ellos se presentan en esencia de acuerdo al nivel existente de habilidad del practicante. La totalidad de estos senderos, los cuales esencialmente son uno en su núcleo, cuentan con los pasos para la generación del equilibrio del Samatha y el Vipasyana, ambos encaminándose hacia Bodhicitta, basado en el primer entendimiento de la naturaleza de las cosas, trabajando hacia incrementar las seis perfecciones y, finalmente, realizando la no-objetivación de todo.

 

En el Budismo Maitriyana, se desarrolla un conocimiento cumbre (Satori) mediante la experiencia directa de la naturaleza búdica de todos los seres vivientes. Tal naturaleza es no-dual, no-conceptual y luminosa por naturaleza. Esta naturaleza sólo pude ser realizada por el sujeto que se ha vaciado a sí mismo de la totalidad de la imaginería del Ego, con el fin de reconciliarse con el cuerpo real (Dharmakaya). Esto lleva a la cognición de la vasta expansión de la realidad última, entendiendo la totalidad de la inmensidad originada y terminada a partir del Vacío (Shunyata). No hay necesidad de despejar el polvo del espejo, pues es nuestra la ilusión de que el espejo existe. Ningún espejo, ningún polvo.

 

En esencia, tanto el Mahamudra como el Maitriyana convergen en la identificación del cuerpo real – Dharmakaya – que es no-dual, no-conceptual y luminoso. Y ambos siguen el camino de preceptos-contemplación-sabiduría junto con el apoyo de un Gurú en sus respectivos enfoques, para realizar esta verdad.

 

 

 

 

 

El Camino

 

En los numerosos caminos que proporciona el Mahamudra (basado en la aspiración y capacidad del aprendiz), existen aspectos comunes del primer refuerzo del aspecto Mahayana de beneficiar a todos los seres, mejorando las 6 perfecciones y luego reposando en la verdadera naturaleza de la mente que es no nacida y carente de objetivación.

 

Con el fin de realizar los 3 kayas de nuestra naturaleza, los cuales son Nirmanakayab (el cuerpo de la emanación), Sambhogakaya (el cuerpo del disfrute) y el Dharmakaya (el cuerpo del propósito), el aprendiz atraviesa por los cuatro estadios de la mente con la práctica de Samatha y Vipasyana: unidireccionalidad, no-elaboración, un único gusto y no-meditación. El primer estadio es adherirse y focalizarse en algo, el segundo estadio es moverse a la no-objetivación, luego, en el tercer estadio  todas las apariencias son las de la mente, y finalmente en el cuarto estadio, se realiza la mente ininterrumpida, no-dual y no-conceptual.

 

Pese a que los estadios son mostrados a los aprendices en senderos graduales o repentinos, se enfatiza en que estos sólo son medios hacia un fin. Y, una vez que se realiza el Dharmakaya por los aprendices, entonces se percatan de que los tres kayas son lo mismo y que siempre existieron en la mente. Todo lo que se necesitaba hacer era remover las oscuridades y, una vez que estas se han ido, la luminosidad brillará radiante. Esta unión innata del Mahamudra se logra por la práctica equilibrada de Samatha y Vipasyana.

 

En el Maitriyana, la Cura (Nirvana), que es un estado  de consciencia ampliado y superior (ECAS), se alcanza mediante la práctica de la contemplación directa de la naturaleza originaria de la mente, donde se promueve el conocimiento cumbre (satori), el cual está repleto de naturaleza espiritual intrínseca. La meditación existencial se utiliza para trascender los dualismos que se presentan en el camino y en el propósito. El Maitriyana desarrolla una poderosa atención plena (Samatha) a través de la contemplación sentada (zazen) y de la fluidez de la dialéctica paradojal (koan). Una vez que se logra el conocimiento cumbre (Satori) a través del Samatha, entonces se genera la sabiduría compasiva para luego transformarse en una experiencia meseta, la cual prevalece en la entera existencia cotidiana. Así, son trascendidos tanto el ego como el dualismo.

 

Al igual que en este proceso, existe tanto la fuerte fe espiritual en la tradición de los Budas, como una gran duda ante el dualismo y una gran determinación con el fin de reconciliar la tensión entre la duda y la fe. Aquí es donde la dialéctica paradojal de los Koans juega un papel crucial en la trascendencia de esta dualidad. Todas estas prácticas se dan en la transmisión de la experiencia a partir del maestro espiritual al aprendiz.

 

El Maitriyana reconcilia los caminos graduales con los súbitos, reforzando el conocimiento cumbre del aprendiz imbuido de la enseñanza de la sabiduría compasiva, la cual ocurre repentinamente pero dentro de un marco analítico-existencial de  entrenamiento gradual.

 

De esta manera, tanto en el Mahamudra como en el Maitriyana, observamos la aplicación de los aspectos analíticos-existenciales-libertarios, por lo que los caminos pueden diferir en sus matices, pero una vez alcanzada la realización de la mente verdadera, son trascendidas todas las dualidades. De hecho, existen miles de caminos hacia la cima de la montaña.

 

 

El papel del Gurú

 

El sendero del Mahamudra se crea a través de un linaje del Gurú y se atraviesa siguiendo el Gurú Yoga, en donde el Gurú y sus enseñanzas son vistos como el Buda mismo. Y todo progreso se hace únicamente por la transmisión y bendición del maestro. Incluso, el proceso de empoderamiento se inicia por el Gurú cuando el aprendiz está listo en el camino. En Maitriyana, como sendero espiritual,  también se progresa ampliamente mediante la transmisión de la sabiduría, las bendiciones y enseñanzas de maestro a aprendiz.

 

Bienestar de los seres sintientes

 

El Mahamudra, siguiendo esencialmente al Mahayana, está firmemente enraizado en la promesa de conducir a todos los seres sintientes hacia la iluminación, y la liberación personal es vista como un paso más hacia liderar a los incontables seres hacia su iluminación. Todo el mérito generado en este sendero es  dedicado de nuevo a esta causa.

 

También en el Maitriyana se trasciende la dualidad de la auto-liberación y de la liberación de otros por medio de los aspectos libertarios, los cuales permiten a los aprendices fusionar la experiencia de su conocimiento cumbre con las actividades de la  vida cotidiana, contribuyendo así a la causa del bienestar y la evolución de la humanidad.

 

De este modo, en conclusión, deseo traer en sinergia los enfoques tanto del Mahamudra como del Maitriyana, escribiendo algunos extractos del “Mahamudra, La Oración del Significado Definitivo” (“Prayer of Definitive Meaning, Mahamudra”) de Karmapa Rangjung Dorje.

 

Puedan los ríos de las acumulaciones de virtud, impolutos por los triples aspectos,

Provenientes de las montañas nevadas de acciones y pensamientos puros

Míos y de un sin fin de seres

Entrar al océano de los cuatro kayas.

 

Pueda yo tener oportunidades y libertades supremas, tener fe, diligencia y sabiduría,

Confiar en un excelente amigo espiritual; obtener la quintaesencia de todas las enseñanzas;

Practicarlas correctamente y sin obstáculo alguno,

Y practicar así el Dharma sublime en cada momento de la vida.

 

Oír la lógica y las escrituras nos libera de las nubes de la ignorancia.

Contemplar las instrucciones vence a la oscuridad y la duda.

La luz de la meditación ilumina la verdadera naturaleza, tal y como es.

Pueda incrementarse el brillo de las tres sabidurías.

 

Todos los fenómenos son manifestaciones de la mente.

La mente es sin mente, desprovista de una esencia mental.

Vacía e incesante, apareciendo como cualquier cosa, la cosa que sea.

Pueda ésta ser perfectamente examinada y completamente comprendida.

 

Mirando a los objetos no existe ningún objeto; son vistos para ser mente.

Mirando a la mente, no hay ninguna mente; está desprovista de una esencia.

Mirando a ambas espontáneamente se extingue el dualismo.

Pueda realizarse la luminosidad, la cual es la naturaleza de la mente.

 

Gran felicidad continua, libre de apego;

Luminosidad revelada, libre de fijación de los atributos;

Naturalmente sin pensamientos presentes, trascendiendo el intelecto;

Pueda haber una continuidad de estas experiencias no-forzadas.

 

Que la naturaleza de los seres es siempre la Budeidad,

Pero sin realizarla, ellos vagan en un interminable samsara,

Pueda yo poseer una compasión arrolladora

Por encontrarme en un sufrimiento ilimitado e interminable.

 

 

 

 

 

 

Un comentario en “Mahamudra y el Budismo Perenne de la Espiritualidad Maitriyana

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