Proyecto de Paz Israel-Palestina

 

Proyecto de Paz Israel-Palestina

 

25 de Julio de 2014

Estimado Pueblo de Israel y Palestina,

Los saludo con tristeza por los cientos de asesinatos que están produciéndose diariamente en Gaza. Sea civil o militar, toda vida asesinada representa un daño enorme a toda la humanidad.

Nuestro movimiento espiritual llamado Maitriyana propone una iniciativa no sólo para poner fin al conflicto en la Franja de Gaza, sino también para construir un nuevo país donde pueda prosperar la paz, la justicia, la educación y la armonía entre los israelíes y palestinos. Esto implica cesar con la codicia, el odio y la ignorancia, para dar lugar al Camino del Amor y la Reconciliación.

El Maitriyana propone urgentemente este cese al conflicto para dar inicio a la apertura de una nueva unidad de los dos pueblos. Esta propuesta se produce en el marco de los esfuerzos diplomáticos de la World Association of Buddhism para obtener un cese de las hostilidades y lograr así el inicio de un nuevo país. Esto significa que esta crisis es una verdadera oportunidad de cambio. Obtener una tregua no producirá la Cura de los males de la sociedad, por lo que es necesario pensar en un verdadero plan estratégico de Unidad Internacional.

Esta dramática intervención del Maitriyana es una invocación para detener la guerra en Tierra Santa. Lamentablemente, no sirve con sólo rezar por la paz, también hay que hacer frente a los trágicos eventos con la acciones iluminadas por la sabiduría compasiva. Sólo acciones impulsadas por el Amor Espiritual pueden construir la paz en el mundo. Así, el Maitriyana recuerda que su iniciativa no es reunir a grandes personajes para simplemente rezar, sino que se está proponiendo reunir a ambos pueblos (Israel y Palestina) dentro de una Nueva Nación. Aunque pueda parecer que tal encuentro es una Utopía, el Maitriyana invoca el don de la paz mundial y escucha la llamada del Cosmos para evanescer el espiral de codicia, odio e ignorancia a través del altruismo, el diálogo y la reconciliación. El Maitriyana exhorta a Israel y Palestina a crear un nuevo país políticamente responsable y supervisado internacionalmente por

organismos de derechos humanos, reorientando sus presupuestos y esfuerzos para conseguir la paz y el bienestar de todos sus ciudadanos. Cuando su pueblo invoca a Dios y le pide ayuda, también debe estar abierto a aprender la paz, permitiendo ser guiado hacia la armonía. La Espiritualidad tiene el don de abrir los ojos, las mentes y los corazones de los pueblos, enseñándoles a tener coraje para luchar pacíficamente contra la guerra, la pobreza, el analfabetismo y la contaminación. Una humanidad que sea indiferente ante estos cuatro males no sólo no merece ser el Pueblo Elegido sino también no merece sobrevivir.

El Maitriyana no apela a que Israel y Palestina detengan su ofensiva únicamente por la presión internacional; el Maitriyana apela que los pueblos frenen el conflicto tras comprender que la vida del prójimo es más importante que cualquier territorio. Si esta escalada de violencia no se detiene esto comenzará a contagiar a todo el mundo. Los cientos de muertos y los miles de heridos son una prueba de que tienen una predisposición a la autodestrucción. De modo que nuestro movimiento espiritual les solicita que por favor piensen en los niños, pues ellos son el futuro de la humanidad en el aquí y ahora. Si realmente existe un Cielo, la mirada de un niño y su sonrisa pura es un vistazo de dicho Reino de los Cielos. ¿Acaso no entienden que la Tierra es el Edén? ¿Acaso no entienden que atacar al prójimo, incluso aunque sea en defensa propia, es una ofensa contra su propio Dios? Recientemente el Premier Netanyahu dijo que ninguna presión internacional puede impedir a su país operar con toda la fuerza en contra de una organización terrorista que llama a su destrucción. Si esto es verdad, me pregunto si el pueblo de Israel y Palestina están dispuestos a poner un cese al fuego si reciben el llamado de su propio Dios, el cual es una forma de Amor y Reconciliación. Por ello, dado que el Maitriyana es esencialmente el principal defensor de estos valores espirituales, se ofrece como mediador para buscar la paz a través de un acuerdo internacional.

Frente a la emergencia humanitaria creciente en la Franja de Gaza, el Maitriyana propone frenar inmediatamente los bombardeos entre ambos ejércitos, reorientando sus presupuestos bélicos hacia la reconstrucción de instalaciones hospitalarias y educativas que han sido dañadas o destruidas por los bombardeos. También se solicita al pueblo de Israel que cada habitante done un plato de comida diaria para ayudar a los miles de refugiados cuyas viviendas han sido destruidas. Al mismo tiempo, el Maitriyana considera que urgentemente debe proveerse tratamiento psicológico y espiritual para toda la población. Para ello, la ONU deberá coordinar la implementación de dichas políticas en ambos bandos. Pero un gobierno de Reconciliación entre Israel y Palestina resulta indispensable para evitar futuros enfrentamientos, puesto que incluso la creación de un Estado Palestino no traerá paz a la región. El Maitriyana no sólo pide un cese del conflicto sino que también llama a la comunidad internacional a ayudar en la creación de un nuevo Estado de Unidad llamado “Tierra Santa”, donde israelíes y palestinos podrán convivir como ciudadanos de una misma nación. Es más urgente que nunca encontrar un nuevo suelo de unidad para lograr un retorno a la paz y a un acuerdo de reconciliación. El Maitriyana reitera además su llamado a ambos pueblos para que muestren la máxima concordancia con sus propias religiones, las cuales poseen una sabiduría compasiva que puede guiarlos nuevamente hacia el encuentro de lo divino. No es posible que las mujeres y niños paguen con sus vidas el precio del conflicto, por lo que la única preocupación del Maitriyana es el bienestar de todos los pueblos. Es una vergüenza para los Profetas y Maestros de la historia de la humanidad que el gobierno de un país diga que no tiene pensado un alto al fuego o que la paz no está ni siquiera en la agenda. Esto representa una traición a todas las enseñanzas espirituales. Ojalá los líderes mundiales vuelvan a los libros sagrados y escuchen la voz de aquellos que han autosacrificado sus vidas en pos de la paz. No es suficiente intentar rebajar la tensión, hay que transmitir el mensaje de que sin Reconciliación y Unidad no hay un futuro posible. Ojalá Israel comprenda que la Liberación del pueblo palestino es lo mejor para Israel, y ojalá Palestina comprenda que el Bienestar del pueblo israelí es lo mejor para Palestina. Ambos son hermanos, dedos de una misma mano.

El Maitriyana, en su función protectora del mundo, es un portavoz de paz para ayudar a las familias que ven el amanecer con las muertes de sus niños. Los gobiernos deben entender que no hay solución militar para ningún conflicto. Es una contradicción, y la muerte de poblaciones civiles no es más que la comprobación de acciones perversas. El terrorismo no es nada más que un acto de guerra, y todos los países que han estado en guerra han sabido negociar para lograr la paz. Debido a que el Maitriyana es un movimiento pacifista libertario tiene la habilidad de no quedarse sentado mirando mientras el mundo se destruye, siendo una voz profética de esperanza frente a las sirenas de la destrucción que provocan miedo y pánico en toda la sociedad. Sin embargo, esto no implica que nuestro movimiento de Espiritualidad Reconciliatoria no mantenga una voz crítica frente a los males del mundo, por lo que condenamos explícita y duramente tanto el Fundamentalismo Islámico como el Fundamentalismo Judío. El único Fundamentalismo válido es el de la compasión. El Maitriyana pide a los presidentes de Israel y Palestina que ofrezcan protección real a sus pueblos, lo cual implica abandonar las armas, pues la verdadera protección proviene de querer restaurar la paz y la serenidad tanto en el mundo interior como exterior de cada persona. Así, nuestro movimiento está en contra de la agresión brutal que suelen realizar los gobiernos pro-militares. Transportando la llama de la sabiduría compasiva de los Profetas y Maestros del pasado, el Maitriyana buscar crear un Estado de Unidad entre Israel y Palestina, firmando un tratado de paz y reconciliación para unir a ambos pueblos dentro de la Tierra Santa. Esto implica detener las agresiones barbáricas que están causando una catástrofe humana en la Franja de Gaza.

Ante la muerte de niños, jóvenes y mujeres, el Maitriyana convoca a Israel y Palestina a formar un gobierno de Unidad Internacional entre ambos pueblos. Sólo así esta crisis podrá ser superada y convertida en una oportunidad de cambio y evolución espiritual. Los Seres Libres e Iluminados enseñan que todo conflicto es una fuente potencial para lograr un nuevo orden de paz y armonía. Los espantosos crímenes de guerra, como son la muerte de niños, deben ser transformados en dolores de parto de una nueva nación de fraternidad y camaradería. Ésta es la misión socialmente comprometida del Maitriyana como organización internacional de entrenamiento para la Reconciliación y Liberación de los pueblos. La finalidad del encuentro entre israelíes y palestinos es prepararse para una concienzuda y eterna campaña en favor de la Bondad en el mundo, preparándose para superar todos los conflictos que suelen presentarse en la vida cotidiana de la sociedad. Sólo así las ramas militares podrán dejar de ejercer su predominio sobre los gobiernos mundiales, ampliando el radio de la Paz hasta que incluya cada punto sobre la Tierra. En este sentido, el proyecto para una nueva Autoridad Internacional de Tierra Santa apunta a instalar una paz inmediata, pero también a intervenir inmediatamente sobre la peligrosa escalada de violencia y destrucción que se registran en otras regiones, como por ejemplo Ucrania. Como el proceso de paz entre Israel y Palestina parece estar paralizado y muerto, el Maitriyana organiza un Proyecto de Paz sin precedentes en la historia, buscando reunir a los gobiernos de ambas naciones en la creación de un nuevo Estado cuyo Propósito común sea la armonía y la justicia. El Maitriyana es un Camino de Reconciliación que ayuda a los pueblos a unirse en lugar de dividirse lanzando un llamado que recuerda que es necesario tener coraje y valentía para hacer el bien en lugar del mal. Esta invocación por la Paz es una crítica radical contra toda forma de guerra.

El Maitriyana propone la creación de un Estado llamado “Tierra Santa” en el cual los pueblos judío, cristiano y musulmán puedan convivir juntos. Este Proyecto de Paz es verdaderamente histórico, poseyendo gran sabiduría y compasión, pues proviene de la misma acción que realizó Siddharta Gautama hace dos mil seiscientos años, cuando enseñó que la paz es una necesidad para la supervivencia del ser humano, requiriendo de un enorme sacrificio y compromiso. Dado que la creación de un Estado soberano e independiente para Palestina no conducirá a la paz y la Libertad entre ambos pueblos, el Maitriyana aspira a construir una paz verdadera enseñando que ésta proviene del bienestar del prójimo. De esta manera, el Maitriyana muestra que Israel y Palestina tienen necesidad de dejar de percibirse como enemigos y comenzar a reconocerse mutuamente como viejos hermanos y socios para la paz. El Proyecto de Paz para la creación del Estado israelí-palestino de Tierra Santa significa haber encontrado un espacio para recrear el Reino de los Cielos, viviendo en un clima de confianza que sólo existe en la fe del devoto hacia su Dios. Esto posiciona a los valores de la Espiritualidad Reconciliadora como actor principal en el proceso de paz del Medio Oriente, enseñando que la fraternidad es una condición indispensable para llegar a una nueva etapa en la historia de la humanidad. Este proyecto entre distintas culturas y religiones responde al deseo ardiente de todos aquellos que sueñan y trabajan por un mundo donde todos puedan vivir en paz y justicia, como hermanos y no como enemigos. Esta sabiduría compasiva es la guía que ofrece el Ser Libre e Iluminado al mundo. La superación del conflicto y el arribo de la paz no son algo imposible, sólo implica derrumbar los muros de la codicia, el odio y el engaño, haciendo triunfar el amor, la amistad y el conocimiento. Por lo tanto, el Maitriyana pide fervientemente a Israel y Palestina que no renuncien a su responsabilidad de alcanzar la Reconciliación y convertirse en hermanos. La creación de un Nuevo Estado interreligioso es uno de los proyectos esenciales del Camino Ecuménico del Maitriyana, invocando a la contemplación como forma de superar toda división. El Nuevo Estado de Tierra Santa debe ser una muestra de generosidad de los pueblos judíos, cristianos y musulmanes hacia la Creación, pidiendo perdón por el sufrimiento causado e invocando a la fuerza de la Paz como forma de llegar a la Liberación. Todo maestro espiritual verdadero sabe que la Vía Única para la Salvación del mundo es asumir valores pacifistas, interviniendo de manera efectiva en pos del bienestar de la gente. Sólo así podrá crecer el árbol de olivo plantado frente a la Casina de Pío IV.

 

Luego del infierno del Holocausto, la constitución del Estado de Israel partió con una declaración de la independencia sumamente inspiradora, expresando un compromiso a desarrollar el país en beneficio de todo su pueblo, fundándose en los principios espirituales de la Paz, la Justicia y la Libertad. El Estado de Israel, en su documento fundacional, aceptaba ser guiado por las visiones de los antiguos profetas, al mismo tiempo que concedía los derechos de igualdad social y política a todos los ciudadanos sin hacer diferencia de su sexo, raza o religión. Los fundadores del Estado de Israel se comprometieron no sólo a asegurar la libertad religiosa y cultural, sino que anunciaron la búsqueda de la paz y la armonía con todos los países y pueblos vecinos. Ésta declaración de la independencia fue concordante con la posición de Pueblo Elegido por Dios, pero estas promesas se incumplieron, y el conflicto bélico actual es una evidencia de ello. La ocupación y dominación sobre el pueblo palestino destruyó la visión utópica de esa declaración de independencia del Estado israelí, pues se soslayaron los derechos fundamentales de una nación. Pese a una historia de sufrimiento y persecución despiadada contra el pueblo judío, el Estado de Israel se mantuvo indiferente ante los derechos y sufrimientos del pueblo palestino, llegando incluso a pensar que hay una posibilidad de fin ideológico o bélico para el conflicto. Sin embargo, esto es una ilusión. El Maitriyana demuestra que sólo un fin pragmático y humanitario podrá concluir la lucha entre ambos pueblos, y precisamente el Proyecto de Paz para Tierra Santa es una idea basada en la paz, la justicia social, la educación y la ecología, los cuales son valores que pueden curar los males del mundo. La Espiritualidad Reconciliadora muestra que el futuro de Israel dentro de la comunidad internacional debe ser cumplir con su Declaración de la Independencia, siguiendo la promesa de sus padres fundadores y reconciliándose con sus pueblos vecinos y hermanos. El Maitriyana enseña que no hay solución militar para el conflicto entre israelíes y palestinos, pues la única solución ética y estratégica es la Unidad, la cual es algo inevitable si los seres humanos desean sobrevivir y evolucionar, no dilapidando al planeta Tierra. Aunque esta visión utópica es el futuro del ser humano, ciertamente no se puede esperar más, y hay que crearla en el aquí y ahora, pues cientos de niños están muriendo por esta falta de rapidez evolutiva de los países del Medio Oriente. A pesar de que el Maitriyana es una Espiritualidad, indudablemente tiene un lado político revolucionario, que es el arte del compromiso social, trascendiendo los límites de la civilización contemporánea para hacer que la humanidad logre la Ascensión a un nivel de vida lo más evolucionado posible. La meditación es el arte de la imaginación de un mundo mejor, estando libre de los límites impuestos por la palabra, al mismo tiempo que autorrealiza la naturaleza espiritual del ser humano. Por ello, la Espiritualidad tiene el poder de atravesar todas las fronteras y divisiones, llevando el corazón y la mente del pueblo israelí y palestino hacia la esfera de un mundo nuevo y mejor.

Aunque en política suelen existir jerarquías de poder, la voz principal siempre es la del pueblo, y éste desea la paz. Por lo tanto, los gobiernos simplemente deben acompañar y dejar de oponerse a este Propósito. El arte de la Espiritualidad es justamente no tolerar el estatus quo, teniendo el coraje de elegir la dirección hacia un destino hacia el cual existe resistencia por parte del Poder. Esta meta es la paz, la cual no se relaciona absolutamente en nada con la política tradicional. En este sentido, el Maitriyana es una forma de hacer metapolítica. Los grandes Seres Libres e Iluminados tienen una visión estratégica, sabiendo qué es lo que desea el ser humano y a dónde va, teniendo el coraje de hacer realmente algo por un mundo mejor.

El maestro espiritual enseña que la violencia sólo empeora las situaciones conflictivas, pues la violencia no es capaz de eliminar la violencia, la cual sólo puede desaparecer con la práctica del Amor, tal y como enseñaron Gautama y Jesús. Cuando se escucha profundamente el sufrimiento del prójimo acontece una comunicación amable que puede ayudar a eliminar los venenos de la codicia, el odio y la ignorancia, los cuales son la base de la violencia en el mundo. Sólo una mente patológica puede pensar que la guerra y la opresión pueden disminuir el nivel de odio y violencia en los pueblos, pues en realidad producen el efecto contrario. Intentar destruir al enemigo nunca termina correcta y completamente con el conflicto, convirtiendo la defensa propia en una nueva agresión. Por ello, es momento de que Israel y Palestina abandonen el conflicto armado y traigan paz verdadera a la Tierra Santa. De hecho, una de las posibilidades para hacer real el sueño de un nuevo Estado israelí-palestino llamado Tierra Santa es la conformación de un gobierno convertido en un verdadero cuerpo de paz que se haga cargo del bienestar de ambos pueblos y que esté bajo la supervisión de las Naciones Unidas. Hay muchas necesidades de conseguir este acuerdo, por lo que los países deberían contribuir positivamente en hacer un nuevo Estado israelí-palestino y que el mismo trabaje como una organización de paz. Para el Maitriyana, este Estado es la única manera de solucionar el conflicto actual.

Según el Ser Libre e Iluminado, toda la humanidad está completamente interconectada, por lo que el bienestar de un pueblo debería significar ocuparse por el bienestar de todos los pueblos de la Tierra. La mente que no toma consciencia de esta Interexistencia entre todos los seres humanos está separando al tejido mismo de la cultura, siendo esta dualidad la base misma de la codicia y el odio. Desde la perspectiva libertaria del Maitriyana, todos los pueblos son órganos de un mismo cuerpo planetario llamado Gaia, al cual la civilización lo debería honrar y cuidar constantemente, en lugar de comportarse cancerígenamente.

El Maitriyana considera que si los pueblos de Israel y Palestina supieran que son hermanos, siendo las dos manos de Tierra Santa, dejarían la violencia y se encaminarían hacia la paz. Por ello, los maestros espirituales ayudan a que la sociedad puede percibir que el egoísmo, dualismo y consumismo se encuentra en la base del sufrimiento. Así, el Maitriyana enseña un Camino de Reconciliación que trasciende el mal de la discriminación y produce el acontecimiento del conocimiento cumbre (Satori), trayendo bienestar y Despertar a todos los pueblos. Seguramente hay muchas personas en Israel y Palestina que saben perfectamente que la violencia no puede solucionar ningún conflicto, comprendiendo que la Única Vía (Ekayana) es la paz. Esta gente debe unirse en pos de los intereses pacifistas, ofreciendo liderazgo espiritual a sus naciones para que Tierra Santa pueda solucionar su situación actual. Cada ciudadano tiene el deber de transmitir esta comprensión pacifista, porque la sabiduría compasiva es el único recurso que posee la suficiente fortaleza y valentía para lograr la Cura (Nirvana) de la enfermedad de la guerra mundial. El Maitriyana enseña que la paz no es un destino fijo y determinado, sino un proceso dinámico y vivo, pues la paz y la libertad son un Camino en sí mismo. Observando contemplativamente la vida tal como es; imperfecta, impermanente e insustancial, el ser humano adquiere estabilidad, satisfacción y tranquilidad, no dejándose arrastrar por los venenos de la codicia, el odio y la ignorancia, para así poder alcanzar el Despertar.

 

El Proyecto de Paz para Israel-Palestina que presenta el Maitriyana tiene un precedente histórico, basándose en lo que hizo Gautama Buddha hace dos mil seiscientos años cuando evitó un baño de sangre entre los pueblos vecinos de los sakya y los koliya. El conflicto comenzó con una disputa por el agua, ya que ambos pueblos querían utilizar el río Rohiní para regar sus campos de arroz sin compartir el recurso con sus vecinos. Tal y como sucede en el Medio Oriente, la escalada de odio llegó a un punto en el que se desplegaron dos ejércitos dispuestos a destruirse sin piedad. Ante este conflicto tan tonto, el Maestro Gautama se presentó en el campo de batalla dispuesto a frenar la guerra, se posicionó en el medio del río y preguntó si ambos pueblos estaban dispuestos a pagar con sus vidas el precio del agua que corre entre sus reinos. Ante esta pregunta llena de sentido común, ambos bandos comprendieron el error que estaban cometiendo y retiraron los ejércitos permanentemente, decidiendo repartir el agua y convivir en paz. Aunque fue la primera vez que intervino en un conflicto de guerra inminente, el esfuerzo realizado por Gautama Buddha fue un éxito total.

En la actualidad nos encontramos ante una situación similar de vida o muerte, y el Maitriyana no tiene ninguna duda en asumir el riesgo de colocarse en el medio de ambos bandos y hacer la pregunta: Pueblos de Israel y palestina, ¿Qué es más importante, la vida de su gente o un pedazo de territorio?

Nada frena al Maitriyana al momento de salvar a la humanidad o a la Espiritualidad, según sea el caso. Lo único que solicitamos humildemente es que los pueblos de Israel y Palestina tengan la mente y el corazón abiertos a un arbitraje neutral, sabio y compasivo para resolver el conflicto entre las dos facciones, escuchando y respetando una intervención espiritual en pos del plan de la Paz. De este modo, la pregunta que formula el Maitriyana, ¿Qué es más importante, la vida de su gente o un pedazo de territorio?, es clara y sencilla, estando al alcance de cualquier persona por combinar razón con sentimiento. Israel y Palestina han llegado a una encrucijada que los obliga a pensar qué es más importante: la codicia del territorio y la destrucción de la vida del ser humano, o la unidad de ambos pueblos y la creación de un nuevo Estado.

Si los líderes políticos y militares de Israel y Palestina logran escuchar el Proyecto de Paz del Maitriyana estoy seguro que existirá paz y justicia social, por lo que sus nombres permanecerán en la gloria de ambos pueblos como aquellos que supieron ser razonables y mirar en la dirección pacífica que indica la Espiritualidad Reconciliadora. Si los líderes de Israel y Palestina siguen el ejemplo histórico de los sakya y los koliya, entonces la guerra se evanescerá y emergerá una negociación pacífica presidida por el Propósito de la paz mundial. Aunque los líderes políticos no son aconsejados por la sabiduría compasiva, esto es lo que ofrece el Maitriyana, abandonando la influencia de la codicia, el odio y el engaño. El Proyecto de Paz para Israel-Palestina que propone el Maitriyana brinda la posibilidad de una solución verdadera, dejando algo de esperanza para la paz mundial.

El Ser Libre e Iluminado se compromete a autosacrificar su propia vida en pos del servicio de un mundo mejor, comprometiéndose con la senda de la paz y la Liberación. La creación de un nuevo Estado israelí-palestino desencadenará con el paso del tiempo en la creación de una civilización compasiva, pues la Unidad entre ambos pueblos es sólo el primer paso. También es necesario la Cura (Nirvana) de los males del mundo, por lo que el Proyecto para el Estado de Unión de la Tierra Santa pone al pueblo israelí y palestino en el camino recto hacia la Salvación. Aunque se intente destruir al Maitriyana, este movimiento no cederá en su búsqueda de un mundo mejor, pues no se puede vivir en paz mientras millones de personas mueren por los males de la guerra, la pobreza, la ignorancia y la contaminación.

El Maitriyana ofrece un liderazgo alternativo al de la civilización capitalista, buscando restaurar valores comunitarios en todos los países del mundo. Nuestro movimiento es una comunidad internacional que ofrece liderazgo ético, para que los líderes políticos se inspiren con el ejemplo de vida de los maestros espirituales. La filosofía socialista libertaria del Ser Libre e Iluminado muestra que renunciar al apego y la codicia por la propiedad y el territorio elimina la excusa de la violencia y la guerra. De esta manera, el Maitriyana introduce una nueva clase de liderazgo dentro de la sociedad, esbozando la senda hacia una nueva civilización, una Tierra Pura o Reino de los Cielos. Esto implica no estar a favor de ningún país en particular, ofreciendo críticas constructivas que advierten sobre peligros que pueden destruir el mundo. Pero la enseñanza del maestro espiritual no es simplemente una oratoria o un discurso, sino una práctica en el aquí y ahora, enseñando a construir una comuna espiritualmente rica. Esta alternativa de liderazgo social sirve para evitar guerras, liberar a los pobres, enseñar a los oprimidos y cuidar de los animales. El Maitriyana es una Espiritualidad Práctica que convoca a aquellos con buena voluntad que aspiran a un mundo mejor y que tienen el coraje de tomar pasos crucialmente importantes. Un Proyecto de Paz es generar las condiciones apropiadas para que un mundo mejor pueda crecer por sí mismo. Por lo tanto, el Maitriyana asegura la pureza del movimiento espiritual para desarrollar una sociedad libre e iluminada, poniendo en acción las enseñanzas de los Seres Despiertos y Salvadores. Si se puede conseguir la Paz en el Medio Oriente, esto afectará a todos los países del mundo, e indudablemente será el inicio de una Edad Dorada. De esta manera, el Maitriyana es sólo un medio y nunca un fin en sí mismo, funcionando como una balsa para ir contra la  corriente del materialismo y producir una revolución pacífica. La otra orilla de la Paz no está lejos, se encuentra en los ojos puros y en la sonrisa espontánea de cada niño de la Tierra. Así que el maestro espiritual enseña una alternativa social que puede curar el sufrimiento de la humanidad. Éste Camino Reconciliador cree en la práctica del Amor Compasivo y en el poder de la Verdad, siendo capaz de vencer el mal y sembrar una Tierra Pura abierta a todos los pobres del mundo. Éste es el manifiesto socialista libertario del Maitriyana.

 

Consecuentemente, el Maitriyana presenta formalmente un Proyecto de Paz para la Tierra Santa del Futuro. El principio general de este Proyecto de Paz es el espíritu de Reconciliación (Maitri) que tiene como finalidad evanescer las agresiones armamentistas entre Israel y Palestina, considerándolos a ambos como pueblos hermanos. A continuación se enumera una serie de pautas que el Maitriyana propone:

  1. En la Tierra Santa del Futuro existirá paz, justicia social y armonía entre los pueblos de Israel y Palestina, por lo que será necesario crear una nueva Declaración de la Independencia que respete a todos los ciudadanos independientemente de su nivel económico, cultural o tipo de religión. La redacción de dicha Declaración deberá ser concordante con los valores espirituales esenciales del Judaísmo, Islam y Cristianismo, siguiendo el ejemplo de la construcción en Berlín de la primera iglesia-mezquita-sinagoga. También podrá solicitarse el apoyo espiritual de otras tradiciones como el Budismo, la cual arribó a Tierra Santa hace más de dos mil años.
  2. En la Tierra Santa del Futuro se deberá elegir democráticamente un gobierno compuesto por 3 judíos y 3 islámicos. En caso de empate al momento de tomar decisiones de gobierno, el voto del Secretario General de la ONU será decisivo.
  3. En la Tierra Santa del Futuro aquellos individuos palestinos que hayan sido acusados o sospechados de terrorismo, serán puestos en libertad. En caso contrario, se deberían procesar por Terrorismo de Estado a los líderes israelíes.
  4. En la Tierra Santa del Futuro debería existir una supervisión de organismos internacionales de derechos humanos y también del Vaticano para analizar si continúa existiendo discriminación entre el pueblo.
  5. En la Tierra Santa del Futuro debería existir la firma de un acuerdo de paz con los pueblos vecinos de Egipto, Líbano, Syria e Irán, acordando con ellos dirimir sus diferencias en tribunales de justicia internacional, prohibiéndose así el uso de la fuerza militar.

Para algunos grupos fundamentalistas este Proyecto de Paz para Tierra Santa seguramente es una herejía, pero en realidad la única herejía es la guerra, la cual es una agresión directa contra la Creación.

 

Siempre con espíritu de Reconciliación (Maitri),

Maestro Maitreya

 

Un comentario en “Proyecto de Paz Israel-Palestina

  1. Pingback: International Association of Buddhist Socialism | Maitriyana Buddhist University (MBU)

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