Sentencia sobre Quora

Case 50-2019: Quora & Adam D’Angelo

 

SENTENCIA ÉTICA

Estimados Fiscal, Defensor Público, Embajador y Miembros del Jurado del Comité Internacional de Ética Budista (CIEB) y Tribunal Budista de Derechos Humanos (TBDH), respecto del Caso 50-2019 contra “Quora & CEO Adam D´Angelo”, por medio de la presente, en el día 9 de Junio de 2019, se deja constancia de que se ha concluido el juicio para analizar la violación a los Derechos Humanos y a la Ética Budista realizada por el acusado. Este Caso ha sido llevado a cabo como consecuencia del Caso Deepak Rao.

Luego del análisis de la presentación del Caso y la validación de pruebas, se ha procedido con la votación de 5 miembros del Jurado, confirmándose que hubo 5 votos de “Responsable” para “Quora & CEO Adam D´Angelo” por los graves delitos de Difamación, Discriminación, Discurso de Odio y Violación a los Derechos Humanos, todo lo cual ha sucedido en el contexto de un Atentado contra los Derechos de los Pueblos Budistas.

El Comité Internacional de Ética Budista ha podido comprobar que “Quora & CEO Adam D´Angelo” han cometido crímenes contra la Sangha Budista Internacional. En primer lugar, “Quora & CEO Adam D´Angelo” ha difundido insultos, difamaciones y discriminaciones contra el Budismo, todo lo cual ante los ojos del Derecho Internacional constituye un Discurso de Odio. En efecto, el equipo de Quora se ha rehusado a quitar los cyberataques realizados por el grupo paramilitar de Deepak Rao de la India. Este mismo tipo de complicidad tanto con cyberataques como con discursos de odio se encuentra siendo investigada por la justicia internacional con respecto al Caso Facebook, lo cual demuestra que las empresas de redes sociales son verdaderos caldos de cultivo para violaciones a los derechos humanos cuando existe una libertad de expresión sin ningún tipo de supervisión ética. De hecho, la misma empresa Facebook ha reconocido que su falta de supervisión con respecto al Discurso de Odio realizado por Myanmar ha contribuido al genocidio contra el Pueblo Rohingya. Esto demuestra que el Discurso de Odio no constituye un crimen menor, y que debe ser totalmente prohibido y combatido, tal y como lo establece la UNESCO con respecto a la libertad de expresión a favor de la guerra y la violencia.

En segundo lugar, si bien este tipo de empresas de redes sociales creen estar amparadas por un marco legal, el Derecho Budista establece que en realidad “Quora & CEO Adam D´Angelo” se encuentran totalmente fuera de la ley, diseminando un Discurso de Odio contra el Pueblo Budista. Este tipo de conclusión ética y jurídica que realiza el Derecho Budista se basa a partir del análisis jurídico del Caso Backpage, la cual fue una poderosa empresa en Estados Unidos con una página web de publicación de avisos clasificados y servicios de todo tipo, incluyendo una sección con servicios sexuales de prostitución. Pero el National Center for Missing and Exploited Children manifestó claramente que Backpage no reportaba todos los casos de explotación sexual de menores que eran publicitados en su página web, sino que incluso alentaba la diseminación de este crimen, además de que tampoco removía estos contenidos ilegales incluso cuando reclamaban los padres de niñas secuestradas y abusadas sexualmente. Backpage manifestaba que luchaba contra el tráfico humano, y organizaciones como el Electronic Frontier Foundation constantemente defendieron a Backpage y su controversial “libertad de expresión”. Durante más de una década Backpage eludió múltiples demandas legales en las que fueron acusados de promover el tráfico humano, especialmente el tráfico sexual de menores de edad, pues distintos jueces de Estados Unidos de América no apoyaron las demandas de las víctimas que fueron explotadas y vendidas por medio de esta página web,[1] como es el caso del juez Michael Bowman, incluso a pesar de que algunas víctimas no sólo fueron abusadas sino también asesinadas. Esta falta de solidaridad hacia las varias víctimas de tráfico sexual se debía a que Backpage manifestaba estar amparada por la sección 230 del Communications Decency Act (CDA) de 1996, donde se establece que los proveedores de un servicio computarizado interactivo no pueden ser tratados como los publicadores o enunciantes de cualquier información proveniente de otra fuente, lo cual implica que estas empresas serían sólo los conductos para el discurso de otros. Por ello, las empresas tecnológicas creen que esta mera sección les brinda inmunidad total para poder publicar cualquier cosa en Internet, siempre utilizando la excusa de que ellos no son los autores de los contenidos. Sin embargo, si el contenido es delictivo, como es el caso de violaciones a los derechos humanos, entonces las empresas no sólo no deben difundir estos contenidos sino que incluso deben combatirlos, no pudiéndose amparar en el derecho a la libertad de expresión, pues en efecto un crimen no constituye una expresión válida o legítima y no se encontraría dentro del rango protegido por este derecho humano. En este sentido, tras años de lucha contra la impunidad, las víctimas lograron que fuera arrestado el CEO de Backpage, Carl Ferrer, quien luego se declaró responsable de lavado de dinero y facilitación de la prostitución. Así, en Abril de 2018 la página web de Backpage fue finalmente cerrada por el FBI y el Departamento de Justicia de USA. Si bien inicialmente la compañía declaró que el accionar de la justicia era una censura gubernamental inconstitucional, luego la empresa fue declarada culpable de actividades relacionadas con el tráfico humano, demostrando así la invalidez fundamental de citar a la sección 230 del Communications Decency Act (CDA) con fines de obtener inmunidad para la difusión de prácticas criminales. De hecho, en 2018 el Congreso norteamericano ha aprobado un paquete de leyes, el Stop Enablig Sex Traffickers Act (SESTA) y Allow States and Victims to fight online sex trafficking Act (FOSTA), donde se explicita que la sección 230 no prohíbe enjuiciar por delitos internacionales como el tráfico sexual o la explotación de menores a las empresas tecnológicas proveedoras de servicios computacionales donde son los usuarios los que cometen los delitos. Obviamente, esta misma lógica utilizada en el Caso Backpage puede ser utilizada en el Caso Quora, afirmándose que estas compañías son legalmente responsables y cómplices cuando propaguen inescrupulosamente las actividades criminales de sus usuarios, como es el caso de actividades terroristas. Incluso, el Derecho Budista recuerda que las empresas ya eran legalmente responsables por las actividades criminales de sus usuarios, lo cual surge a raíz del Fair Housing Council of San Fernando Valley v. Roommates.com LLC, donde se reglamentó que la sección 230 no aplica si un servicio online está involucrado en creación de contenidos que violan al Derecho Civil.

En conclusión, el Comité Internacional de Ética Budista tiene el Propósito (Dharma) de proteger el patrimonio cultural budista del Gran Maestro Gautama, desarrollando una ética que cumple en todo momento con el supremo Derecho Humano a la libertad de expresión adecuada. El Propósito (Dharma) del movimiento Maitriyana es proteger la Comunidad Espiritual internacional, juzgando y sentenciando éticamente a aquellos que cometen crímenes internacionales contra el Pueblo Budista. Siguiendo al Maestro Gautama, quien desarrolló la Comunidad Internacional más justa y recta en la historia del mundo, el Comité Internacional de Ética Budista supervisa que las empresas no atenten contra la ética, los derechos humanos y las enseñanzas budistas, nunca atacando a las Comunidades Espirituales (Sanghas), por lo que se ha sentenciado a “Quora & CEO Adam D´Angelo” como Responsable de Difamación, Discriminación, Discurso de Odio, Violación a los Derechos Humanos y Atentado contra los Derechos de los Pueblos Budistas. Por ello, se declara a Quora como una empresa criminal, recomendándose a los 500 millones de budistas de todo el mundo que nunca lean esta página web promotora de contenidos criminales, difamatorios y discriminatorios.

Con espíritu de reconciliación (maitri),

Maestro Maitreya Samyaksambuddha

Presidente y Juez Espiritual del Comité Internacional de Ética Budista

 

 

[1] M.A. v. Village Voice Media, LLC – (2011),     Backpage.com v. McKenna, et al. — (2012), Backpage.com, LLC v. Cooper (2012), Backpage.com, LLC v. Hoffman et al. (2013),     Doe No. 1 v. Backpage.com, LLC (2015),  Backpage.com, LLC v. Dart — (2015).

Un comentario en “Sentencia sobre Quora

  1. Pingback: Caso 50: Quora & CEO Adam D’Angelo | Comunidad Budista Maitriyana

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