Sentencia sobre Turquía

CASO 58-2020: Turquía

SENTENCIA ÉTICA

Estimados Fiscal, Embajador de Paz y Defensores de los Derechos Humanos del Comité Internacional de Ética Budista (CIEB) y Tribunal Budista de Derechos Humanos (TBDH), respecto del Caso 58-2020 contra Turquía, por medio de la presente, en el día 7 de Diciembre de 2020, se deja constancia de que se ha concluido el juicio para analizar las violaciones a los Derechos Humanos y a la Ética Budista realizadas por el acusado. Este Caso ha sido llevado a cabo como consecuencia de una investigación de la Presidencia del Tribunal Budista presentado ante la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Luego del análisis de la presentación del Caso y la validación de pruebas, se ha procedido con la votación de 4 Defensores de los Derechos Humanos, todos los cuales confirmaron que es Justa la acusación hacia Turquía por los graves delitos de Complicidad con el Genocidio.

El Tribunal Budista de Derechos Humanos ha podido recopilar evidencias que comprueban que la “Turquía” ha cometido Complicidad y Negacionismo del Genocidio Armenio realizado por el Imperio Otomano.

A continuación las Reflexiones sobre el Genocidio Armenio presentadas porla Presidencia del Tribunal Budista ante la Universidad de Buenos Aires (UBA) en el 15 de junio de 2020:

I. Después de 100 años de haber ocurrido, la existencia histórica del Genocidio Armenio es reconocida por 29 Estados. Estos son Argentina, Austria, Bélgica, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Chipre, República Checa, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Líbano, Lituania, Luxemburgo, Holanda, Paraguay, Polonia, Portugal, Rusia, Eslovaquia, Suecia, Suiza, Ciudad del Vaticano, Venezuela, Estados Unidos de Norteamérica, y Uruguay. También existen cientos de organizaciones internacionales expertas en genocidio que reconocen estos hechos históricos.

II. No obstante, el Genocidio Armenio es negado sistemáticamente por su autor, el Estado de Turquía, el cual ha sostenido abiertamente una campaña masiva de negación genocida,[1] lo cual constituye una revictimización hacia el pueblo armenio y anula cualquier posibilidad de Cura histórica y reconciliadora. En efecto, el Pueblo Armenio merece un entendimiento apropiado y sensitivo por haber padecido un terrible Genocidio y Limpieza Étnica,[2] por lo que toda la comunidad internacional debería criticar al poder político despótico de Turquía.

III. Ante los ojos del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, las aberraciones criminales del Nazismo fueron precedidas por otros episodios genocidas, como son los casos de la masacre alemana de Hereros en 1904, la masacre turca de armenios entre 1915-1923, y el pogromo ucraniano de judíos en 1919, entre otros.[3] En el caso del Genocidio Armenio, fueron asesinados más de 1 millón de civiles por medio de un plan estatal, lo cual ha sido corroborado por cientos de reportes de USA, Alemania y UK. De hecho, el embajador alemán Wangenheim confirmó en julio de 1915 la realización de un plan de exterminación de la raza armenia dentro del Imperio Otomano.[4] A pesar de que luego de la Primera Guerra Mundial se enjuiciaron a algunos de los responsables de las masacres contra el Pueblo Armenio, la naciente República Turca decidió desconocer a la justicia, brindó impunidad a los culpables e inició un proceso centenario de negacionismo sobre la existencia del Genocidio.[5]

IV. De cualquier modo, la historia del Derecho Internacional reconoce que la Convención de 1948 sobre la prevención y castigo del Genocidio es el resultado de las prácticas inhumanas y barbáricas de algunos países que exterminaron a grupos religiosos, étnicos, raciales y nacionales, como fue el caso de la persecución romana de cristianos, el exterminio turco de armenios, y las masacres nazis de judíos.[6] Además, el mismo creador del concepto de genocidio, Raphael Lemkin, citó a las masacres contra armenios como ejemplo prototípico de genocidio.

V. En mayo de 1915 los gobiernos de Rusia, Reino Unido y Francia declararon que las masacres cometidas por Turquía contra el Pueblo Armenio constituyen crímenes contra la humanidad y la civilización, por los cuales todos los miembros del gobierno turco son responsables. En este sentido, cuando se firmó el Tratado de paz de Sèvres, Turquía se comprometió internacionalmente a entregar a los individuos responsables de estas masacres cometidas ante un tribunal especial, lo cual constituyó no sólo una aceptación de los hechos genocidas acontecidos sino también el precedente histórico para los juicios de Núremberg y Tokio luego de la Segunda Guerra Mundial donde se juzgó a Alemania y Japón por crímenes contra la humanidad.[7]

VI. El Estado Turco cometió de forma sistemática y generalizada un Genocidio contra el Pueblo Cristiano Armenio por medio de un plan totalmente premeditado de exterminio y supremacía racista. Así, más de 1 millón de armenios fueron asesinados, sometiéndolos a un proceso maligno de deportación, hambruna, tortura, abuso sexual y secuestro de niños. Esto significó que una civilización antigua fue separada de su tierra natal. Obviamente, existen abundantes documentos de cortes marciales turcas que registraron los mismos hechos ya descritos por diplomáticos, misioneros, académicos y sobrevivientes.[8] No obstante, la retórica negacionista de Turquía persiste, incluso borrando a la palabra armenio de su historia oficial, todo lo cual demuestra que Turquía tuvo éxito con los armenios en lo que posteriormente Hitler intentó realizar con los judíos: lo que Ellie Weisel denominó como doble asesinato, pues implica una destrucción física de las víctimas y luego su demonización y negación, asesinando su dignidad y honor. Por ello, para respetar a las víctimas y para evitar que la injusticia vuelva a repetirse en el futuro,[9] es fundamental la práctica del recuerdo histórico, denunciando la inmoralidad y manipulación del gobierno negacionista de Turquía que ha intentado corromper a los estudios académicos sobre genocidio a lo largo de todo el mundo. Así, dado que las Universidades son genuinos reservorios del saber y de la historia, tienen el deber de denunciar a las masacres turcas de armenios como episodios genocidas, requiriendo a la comunidad internacional a que reconozca estos hechos históricos y no exista silencio global, incluso presionando al gobierno de Turquía para que ponga fin a esta etapa oscura de la historia por medio del reconocimiento del genocidio armenio.[10] En definitiva, recordar y educar a las nuevas generaciones sobre las tragedias del pasado, como el Genocidio Armenio, es un deber y una herramienta para prevenir tragedias futuras,[11] y así poder decir Nunca Más.[12]

VII. El Genocidio cometido contra el Pueblo Armenio fue realizado debido a que se trataba de una comunidad con una profunda religiosidad cristiana y con una identidad étnica distintiva con respecto al resto de la sociedad turca. Así, sobre el Poder político turco se encuentra toda la vergüenza y responsabilidad de estas masacres genocidas de armenios, pues buscaba crear una sociedad nacionalista uniforme a través de medios violentos y exterminadores. La negación es entonces una perpetuación de estos crímenes. Por lo tanto, la comunidad internacional debe solicitar que el Estado de Turquía realice un proceso de reconocimiento del genocidio, pedido de disculpas, compensación económica y cultural, e incluso posible restitución territorial. De hecho, este mismo tipo de requisito hacia Turquía podría ser solicitado por parte de otras comunidades que también fueron masacradas durante la misma época del Genocidio Armenio, como fue el caso de los asirios y griegos. En efecto, la cifra de asesinatos de asirios durante las deportaciones y masacres sería de 300 mil personas, mientras que en el caso de los griegos pónticos el genocidio sería de 350 mil personas. Esto demuestra que el Estado de Turquía fue construido sobre la sangre de pueblos cristianos que fueron purgados por las fuerzas gubernamentales genocidas. La negación de esta historia es la perpetuación de la tiranía.[13]

VIII. Ante la historia atroz de indescriptibles crímenes contra la humanidad realizados por Turquía, la comunidad internacional debe mostrar solidaridad hacia el Pueblo Armenio víctima de limpieza étnica y masacres genocidas.[14]

IX. A pesar de que algunos países no consideran al Negacionismo como un crimen, no obstante, el Negacionismo es una violación a los derechos humanos que constituye la última etapa del Genocidio, siendo una continuación de éste. Este tipo de accionar criminal impide el derecho de los descendientes al duelo y a la honra de sus ancestros,[15] logrando que la limpieza étnica del pueblo armenio sea una aniquilación tanto física como cultural e histórica que obstaculiza todo progreso de la coexistencia por medio de una cultura de impunidad, militarismo, autoritarismo y violación a los derechos humanos.

X. Al analizar la Convención de Genocidio de 1948 se puede concluir que el perpetrador del Genocidio Armenio fue el Estado Otomano-Turco, que se asesinó una gran cantidad de personas pertenecientes a un grupo étnico y religioso, y que el perpetrador intentó destruir totalmente al grupo armenio por medio de un plan sistemático y generalizado. Se puede establecer que en los eventos del Genocidio Armenio están presentes todos los elementos del crimen establecidos en la Convención de Genocidio.[16]

XI. Aunque el Estado Turco fue asistido por tribus kurdas en la perpetración del Genocidio Armenio de 1915, donde también se masacraron cientos de miles de asirios, un siglo después Turquía ha iniciado procedimientos genocidas contra el Pueblo Kurdo.[17]

XII. Los asesinatos extrajudiciales realizados por el Imperio Turco contra mujeres y niños fue realizado con total impunidad debido a que se habían masacrado inicial y rápidamente a los líderes sociales del Pueblo Armenio que eran capaces de poder presentar algún tipo de resistencia a la exterminación. De cualquier modo, el Pueblo Armenio en el exilio ha enfrentado con coraje al negacionismo de Turquía que intenta reescribir la historia y ocultar el genocidio. Por ello, la comunidad internacional tiene el deber ético de reconocer la Verdad y recordar estos actos barbáricos de limpieza étnica que constituyen una etapa oscura de la historia del mundo. Para honrar la memoria de las víctimas de genocidio se debe hacer frente a la violencia, el odio, la discriminación y el fundamentalismo, construyendo un futuro de paz para toda la humanidad.[18]

XIII. El Genocidio Armenio fue una de las tragedias más terribles en la historia del ser humano, pues más de 1 millón de personas pacíficas fueron cruelmente asesinadas y otras cientos de miles fueron expulsadas violentamente de sus hogares por medio de un plan estatal de represión masiva que también saqueó y destruyó el legado cultural de una civilización antigua, esfumándose monumentos y libros sagrados que son invaluables, por lo que además de ser crímenes contra la humanidad, limpieza étnica y genocidio, adicionalmente fue un crimen contra el patrimonio cultural de la humanidad. Por ello, la comunidad internacional debe asegurarse de que estos sucesos terroríficos de nacionalismo y xenofobia no sucedan nunca más, para que todos los pueblos puedan vivir en paz, armonía, amistad, solidaridad, bondad y respeto, lo cual es la única vía para que la civilización sea un lugar mejor y más seguro.[19]

XIV. Aunque la historia suele recordar que el Genocidio Armenio fue en 1915, ciertamente existieron otros dos episodios previos de persecución y aniquilación masiva en 1894-1896 y 1909. De este modo, sería más correcto que la historia recuerde que el Genocidio Armenio ocurrió entre 1894 al 1923, y que en el período de tres décadas existieron tres episodios distintivos de masacres organizadas: 1894-1896, 1909 y 1915-1923.

XV. El Genocidio Armenio ocurrió en el contexto de deportaciones masivas de hombres, mujeres, niños y ancianos, todos los cuales fueron expulsados de sus hogares y forzados a caminar hacia otro territorio. En el camino sólo encontraron violencia, asesinatos, abusos sexuales, torturas, hambruna y muerte. Fueron cazados ya que el Imperio Turco previamente había deshumanizado a esta gran comunidad étnica y religiosa, considerándola como un patógeno enemigo que infectó al cuerpo nacional y entonces sometiéndola a traslados forzosos, aniquilación masiva, limpieza étnica y genocidio. Este destino de Genocidio no sólo fue para el Pueblo Armenio, sino que también lo sufrieron los pueblos Asirio, Arameo y Griegos Pónticos.[20] Todos comparten la misma terrible historia de violación a su dignidad intrínseca y también el mismo negacionismo por parte del Estado de Turquía, el cual ha intentado no sólo eliminar su presencia física sino también evanescerlos de la historia. Claramente, la motivación subyacente detrás de estas masacres y asesinatos en masa fue un racismo nacionalista y fanatismo religioso, buscando una nación étnicamente homogénea en lugar de seguir la antigua tradición islámica de coexistencia pacífica y justa entre los distintos pueblos religiosos.

XVI. Al ser aliado del Imperio Otomano, el Estado Alemán también tiene responsabilidad en el Genocidio Armenio, ya que incluso hubo oficiales militares alemanes que participaron en el planeamiento y realización de las deportaciones masivas. Así, fueron ignorados los avisos provenientes de diplomáticos alemanes que alertaron la intención exterminadora de las deportaciones, pues sólo se intentaba mantener la alianza militar con Turquía durante la Primera Guerra Mundial, incluso aunque esto implique la muerte de cientos de miles de cristianos armenios, asirios y griegos, quienes sufrieron los peores crímenes contra la dignidad humana.[21] Sin autocrítica, justicia y reconocimiento de esta Verdad nunca existirá reconciliación, paz y unión global.[22]

XVII. El Pueblo Armenio, junto con otras comunidades cristianas, experimentaron un verdadero Infierno en la Tierra, confrontando al Gran Mal (Metz Yeghern). Décadas después, este mismo infierno fue experimentado por los Pueblos Judío y Gitano. La humanidad debe unirse espiritualmente a estas comunidades que han sufrido persecuciones genocidas a causa de su religión y cultura, pero que precisamente han sobrevivido y seguido adelante a causa de su misma fe o esperanza en la Salvación, preservando su identidad como pueblo. La historia de sufrimiento y martirio es un aspecto precioso para el Cristianismo, el cual se enorgullece de haber mostrado tal coraje en el Camino de la vida por ser algo tan admirable como la actitud de Jesús en la Cruz.[23] De cualquier modo, el Cristianismo requiere a toda la comunidad internacional que se oponga firmemente a este tipo de crímenes violentos, rechazándolos con sentido del deber y sin ambigüedades, para que el horror no vuelva a repetirse.[24] En definitiva, lo que salvará a la humanidad será la coexistencia pacífica, el apoyo mutuo y la solidaridad universal, pues el Amor y la Justicia tienen un poder redentor en el mundo.

Como dijo San Gregorio de Narek, Teólogo, Poeta y Filósofo Armenio: “Concede a los enemigos el perdón y la misericordia, (…) No extermines a los que me persiguen sino más bien refórmalos, extirpando las malas maneras de ser para arraigar el bien en uno y en ellos”.[25]

En conclusión, el Maestro Gautama Samyaksambuddha asumió el Propósito de la Cura (Nirvana) del sufrimiento de la humanidad, motivo por el que la Espiritualidad Budista no permite que los pueblos sean impunemente borrados de la historia. De este modo, el Derecho Budista juzga y sentencia a la Turquía como Responsable de Complicidad con Genocidio.

Con espíritu de reconciliación (maitri),

S.E. Maestro Maitreya Samyaksambuddha

Presidente y Juez del Tribunal Budista de Derechos Humanos


[1] U.S. Congress Commission on Security and Cooperation in Europe, A CENTURY OF DENIAL: THE ARMENIAN GENOCIDE AND THE ONGOING QUEST FOR JUSTICE. April 23, 2015

[2] U.S. House of Representatives, Report of the Committee on Foreign Affairs. September 22, 2010

[3] United Nations Economic and Social Council – Commission on Human Rights – Sub-Commission on Prevention of Discrimination and Protection of Minorities – Thirty-eighth session – Item 4 of the provisional agenda. E/CN.4/Sub.2/1985/6 — 2 July 1985

[4] Wilhelmstrasse archives

[5] Viscount Bryce and A. Toynbee, The Treatment of Armenians in the Ottoman Empire 1915-16; G. Chaliand and Y. Ternon, Genocide des Armeniens; H. Morgenthau, Ambassador Morgenthau’s Story; J. Lepsius, Deutschland und Armenien; R.G. Hovanissian, Armenia on the Road to Independence; K. Gurun, Le Dossier Armenien; B. Simsir and others, Armenians in the Ottoman Empire; T. Ataov, A Brief Glance at the “Armenian Question”; V. Goekjian, The Turks before the Court of History; Commission of the Churches on International Affairs, Armenia, the Continuing Tragedy; Foreign Policy Institute, The Armenian Issue.

[6] INTERNATIONAL COURT OF JUSITCE, RESERVATIONS TO THE CONVENTION ON THE PREVENTION AND PUNISHMENT OF THE CRIME OF GENOCIDE. ADVISORY OPINION OF MAY 28TH, 1951

[7] United Nations Economic and Social Council Commission on Human Rights – Report Prepared by the United Nations War Crimes CommissionRestricted — E/CN.4/W.20 — 28 May 1948 – Information Concerning Human Rights Arising from Trials of War Criminals

[8] Statement by 150 Concerned Scholars and Writers, April 24, 1998. To Honor the 50th Anniversary of the U.N. Genocide Convention We Commemorate the Armenian Genocide of 1915 and Condemn the Turkish Government’s Denial of this Crime Against Humanity

[9] World Alliance of YMCAs, 15th World Council of YMCAs, Oaxtepec, Mexico  14th-20th July, 2002

[10] Statement by 126 Holocaust Scholars, Holders of Academic Chairs, and Directors of Holocaust Research and Studies Centers, March 7, 2000, 126 HOLOCAUST SCHOLARS AFFIRM THE INCONTESTABLE FACT OF THE ARMENIAN GENOCIDE AND URGE WESTERN DEMOCRACIES TO OFFICIALLY RECOGNIZE IT

[11] Anti-Defamation League, CEO Jonathan Green­blatt regarding the Armenian Genocide, May 13, 2016

[12] Jewish Council of Public Affairs, October 1, 2015

[13] HUMAN RIGHTS ASSOCIATION ISTANBUL BRANCH PRESS RELEASE. April 24, 2015  100th Year: STOP DENIALISM WE DEMAND RECOGNITION, APOLOGY, COMPENSATION

[14] American Jewish Committee, April 23, 2014, AJC Pays Tribute to Memories of Victims of the Meds Yeghern

[15] Human Rights Association of Turkey, Istanbul Branch, Press Release 24th April 2006

[16] International Center for Transitional Justice (ICTJ), Report Prepared for TARC (Turkish Armenian Reconciliation Commission)  February 10, 2003. The Applicability of the United Nations Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide to Events which Occurred During the Early Twentieth Century

[17] Kurdistan Parliament in Exile, 24 April 1996

[18] Nancy Pelosi – Speaker of the United States House of Representatives, April 24, 2019, Pelosi Statement Commemorating the Armenian Genocide

[19] The Russian Federation – President Vladimir Putin, April 24, 2015

[20] Federal Republic of Germany – President Joachim Gauck, April 23, 2015

[21] Federal Republic of Germany – President Joachim Gauck, April 23, 2015

[22] Federal Republic of Germany – President of the Bundestag Norbert Lammert, April 23, 2015, The 100th Anniversary of the Armenian Massacre, Introductory statement to the debate on the deportation and massacre of the Armenian people 100 years ago, 24 April 2015

[23] Saint John Paul II, Homily, 21 November 1987

[24] His Holiness Pope Francis, April 12, 2015

[25] Saint Gregory of Narek, Book of Lamentations, LXXXIII

Un comentario en “Sentencia sobre Turquía

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